Relaciones entre el Trastorno Específico del Desarrollo del Lenguaje (TEDL) y el TDAH

Relaciones entre el Trastorno Específico del Desarrollo del Lenguaje (TEDL) y el TDAH

Dr. Francisco Lopera, Dr. Mario Giraldo, Dr. Juan Lopera, Dra. Liliana Hincapié y Dr. David Pineda

El Trastorno Específico del Desarrollo del Lenguaje (TEDL) se define como una alteración específica del lenguaje que ocurre desde el momento en el que el niño empieza a decir sus primeras palabras. A los tres años de edad, estos niños no han podido desarrollar su lenguaje de una manera funcional para el intercambio comunicativo con los demás, y esto afecta su aprendizaje y sus relaciones sociales. Este trastorno es específico precisamente porque no está relacionado con otro tipo de alteración neurológica, sensorial ni motora, y tampoco con retardo mental. Altera el desarrollo del lenguaje del niño, y no es consecuencia de ninguna lesión o daño cerebral adquirida en algún momento de su vida.

Se ha establecido que hasta un 7,4 % de los niños pueden tener TEDL a la edad de cinco años y es más común en hombres que en mujeres, con una relación de dos a cinco niños por cada niña afectada.

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) describe una alteración para focalizar la atención y para autorregular la conducta y se manifiesta antes de los siete años de vida del niño. Es el desorden psiquiátrico más frecuente en la infancia y afecta del 3 al 5% de los niños en edad escolar.

Muchos niños presentan síntomas de inatención o de hiperactividad, y consultan buscando ayuda, pero no necesariamente tienen el diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Pueden tener diagnósticos diferentes, que no necesariamente corresponden al TDAH.

Esto quiere decir que existe un grupo de niños que tienen un diagnóstico diferente al de TDAH, a pesar de tener síntomas de inatención y/o hiperactividad. Muchos de los diagnósticos encontrados en estos niños corresponden a Trastornos Específicos del neurodesarrollo como retraso mental, dificultades mixtas del aprendizaje, o daños cerebrales que ocurrieron en edades tempranas por causa de una infección cerebral o un trauma craneoencefálico.

Uno de los trastornos del neurodesarrollo que se diagnóstica en esta población es el llamado “Trastorno Específico del Desarrollo del Lenguaje (TEDL)”, el cual puede estar acompañado de síntomas de inatención y/o de hiperactividad que confunden la percepción diagnóstica por parte de profesores, médicos y padres, entre otros. Cuando se pregunta a los padres acerca de la historia del desarrollo de estos niños, informan que su hijo tuvo un retraso importante para decir sus primeras palabras y para decir frases completas.

En muchos de los niños con Trastorno Específico del Desarrollo del Lenguaje (TEDL), el diagnóstico no resulta claro para algunos profesores o médicos, debido a que estos niños no se concentran fácil, no ponen atención a los detalles de las cosas que les dicen, tienen dificultades para hacer las tareas, en ocasiones no siguen bien las instrucciones de los profesores o de los padres, o se distraen con facilidad. Estos síntomas aparentemente corresponden a un Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), pero en muchos casos, parecen estar relacionados con las dificultades del lenguaje que afectan la concentración de los niños con TEDL.

A pesar que el TEDL y el TDAH son diagnósticos diferentes, comparten síntomas que establecen una dificultad diagnóstica. Al respecto, es necesario considerar algunos puntos que pueden dar claridad en lo concerniente a la vida cotidiana.

El TDAH aparece con frecuencia acompañado de algunas dificultades en el lenguaje; estas dificultades se manifiestan en el niño como dificultades para organizar un discurso, respetar los turnos en una conversación, mantener un mismo tema y además dificultades en la lectura.

Cuando el niño con TDAH y su familia reciben acompañamiento de tipo psicológico, pedagógico y farmacológico, para mejorar su atención  e hiperactividad, estas dificultades del lenguaje pueden superarse más fácilmente.

Por el contrario, los niños con TEDL, no mejoran tan fácilmente con esta medidas,  puesto que sus dificultades del lenguaje son mayores. Por ejemplo, tienen dificultades para organizar correctamente una frase, combinar las palabras y los verbos, encontrar las palabras apropiadas para expresarse, para utilizar elementos complejos del lenguaje como preposiciones, adverbios, conjunciones y frases subordinadas. Estas dificultades en los niños con TEDL ocurren en las conversaciones cotidianas con las demás personas y con frecuencia afectan el aprendizaje de la lectura y la escritura. Como no logran aprender fácilmente el lenguaje, pueden tener dificultades para entender lo que sus profesores o sus padres les dicen, y como consecuencia pueden distraerse fácilmente. Es por esto que los consideran —erróneamente— como niños que tienen TDAH.

Otros reportes de investigaciones en TEDL plantean que los niños con este diagnóstico presentan una mayor frecuencia de dificultades comportamentales, emocionales y en habilidades para socializar y para aprender, sumándose estás características a una alta presencia de síntomas de inatención e hiperactividad .

Tratando de encontrar respuestas a los múltiples interrogantes que surgen en torno al TEDL, el grupo de Neurociencias de la Universidad de Antioquia adelanta una investigación sobre niños con el trastorno, y en la actualidad ha encontrado en esta población una alta frecuencia de síntomas de inatención. Para el estudio se utiliza el cuestionario para TDAH de acuerdo con los criterios de la cuarta edición del Manual Diagnóstico de Desordenes Mentales, el cual es llenado en una entrevista médica con los padres. Al aplicar este cuestionario, encontramos en una población de 41 niños diagnosticados con TEDL que  el  46,3% (19 niños) cumplieron los criterios para el diagnóstico de inatención, el 2,4% (1 niño) cumplió los criterios para el diagnóstico de hiperactividad y el 24,4% (10 niños) presentaron hiperactividad e inatención. Los 11 niños restantes que tenían diagnóstico de TEDL, no manifestaron la sintomatología de TDAH o no cumplieron con el total de los criterios para diagnosticarla pese a que presentaron algunos síntomas de este trastorno.

Estos resultados nos permiten pensar en las siguientes posibilidades:
– El TEDL y el TDAH son dos trastornos que se presentan de manera independiente.
– Es posible que el TEDL y el TDAH se presenten simultáneamente en un mismo niño.
– Existe un grupo de niños que tienen TEDL con síntomas de inatención y de hiperactividad sin tener TDAH.
– Existe un grupo de niños que tienen TDAH con alteraciones del lenguaje sin tener TEDL.

Dada esta coexistencia de síntomas de TEDL y de TDAH, es importante realizar una evaluación integral que involucre diferentes profesionales para dar claridad acerca de la problemática principal que afecta al niño. Esto permitirá enfocar el tratamiento de una manera más eficaz, ya que el TDAH se ha conceptualizado como un trastorno cuyo tratamiento terapéutico se focaliza en unas pautas de crianza adecuadas, unas estrategias pedagógicas, apoyos didácticos apropiados y en algunos casos el uso de medicamentos ya reconocidos  y aceptados por las asociaciones médicas.

Por otra parte el objetivo primordial en los niños con TEDL centra sus esfuerzos terapéuticos en un programa de entrenamiento en habilidades del lenguaje.

El uso de medicamentos es reconocido en el ámbito de los estudios del TDAH, y sus efectos sobre los niveles atencionales y sobre la capacidad autorreguladora del niño pueden llevar a una mejora en su desempeño escolar; sin embargo, cuando hay una alteración lingüística predominante, la terapia del lenguaje es un objetivo fundamental para ser atendido, en tanto esta permite direccionar la intervención a los niveles lingüísticos específicos que se encuentran alterados según sea el caso, como lo son el nivel morfosintáctico, de programación fonológica y el uso pragmático del lenguaje, entre otros.

Podemos concluir, entonces, que tanto el TEDL como el TDAH son trastornos heterogéneos que deben ser abordados interdisciplinariamente para realizar un diagnóstico acertado, así como una intervención centrada en la problemática fundamental que motiva las quejas manifestadas por los padres y maestros de estos niños.

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El Dr. Francisco Lopera Restrepo es médico neurólogo y dirige el Grupo de Neurociencias de la Universidad de Antioquia, Medellin, Colombia; estuvo en Lima dictando conferencias sobre el lenguaje y sus trastornos tema en el cual es experto en agosto de este año.

Artículo aparecido en el boletín electrónico n.º 6 del APDA, del 11 de diciembre del 2004.

Bibliografía:
– Oram J, Fine J, Okamoto C, Tannok R. Assesing the Language of Children with Attention Deficit Hyperactivity Disorder; American Journal of Speech-Lang Path. 1999.
– Tomblin, J. B., Zhang, X., Buckwalter, P., & Catts, H. The association of reading disability, behavioral disorders, and language impairment among second-grade children;Journal of Child Psychology and Psychiatry, 2000.
– American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Text Revised (DSM-IV TR). Washington DC: MASSON; 2000.

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