Los colorantes artificiales, los preservantes alimenticios y la hiperactividad

Los colorantes artificiales, los preservantes alimenticios y la hiperactividad

Dr. Armando Filomeno

El 6 de septiembre del 2007 salió publicado, en la revista The Lancet  online, un artículo que ha sido ampliamente difundido en los medios de comunicación de todo el mundo; procede de la Universidad de Southampton, ha sido auspiciado por la Food Standards Agency del Reino Unido, y entre sus autores el vocero es el psicólogo Jim Stevenson (1).

Este mismo grupo efectuó en el año 2004 un estudio en la isla de Wight, en niños de 3 años (empleando la bebida A del presente estudio), que sugirió un efecto adverso sobre la hiperactividad producido por los colorantes artificiales y el benzoato de sodio; dicho efecto, sin embargo, fue observado por los padres pero no se manifestó en las pruebas clínicas (2).

El estudio actual —que cumple rigurosamente con las exigencias de la investigación clínica— involucró a 153 niños de 3 años y a 144 niños de 8 a 9 años, procedentes de guarderías, nidos y escuelas de Southampton. Evaluó el efecto de dos bebidas, cada una de las cuales contenía una mezcla de cuatro colorantes artificiales y un preservante, y de una bebida placebo (que no contenía ninguno de ellos); los colorantes y el preservante que utilizaron son los que están presentes en bebidas gaseosas, golosinas, helados, mermeladas, etc., que consumen los niños en el Reino Unido (3).

Se evaluó el efecto de las bebidas A y B y de la bebida placebo sobre lo que los autores denominan el agregado de hiperactividad global. El resultado en el grupo de niños de 3 años fue que la bebida A afectó adversamente la hiperactividad; en el grupo de niños de 8 y 9 años, ambas bebidas (A y B) afectaron adversamente la hiperactividad. El efecto fue más marcado en los niños de 3 años.

Los autores concluyen afirmando que los colorantes artificiales o el preservante (o ambos), produjeron un aumento en la hiperactividad en niños de 3 años y de 8 a 9 años, de la población general.

Comentarios del autor de la presente reseña:

– Los autores de este interesante estudio demuestran que los colorantes artificiales y los preservantes alimenticios que consumen diariamente los niños —por lo menos en su país—, pueden afectar negativamente la hiperactividad. Éste es un argumento importante para continuar recomendando a los padres que la alimentación de sus hijos debe ser lo más natural posible, más aun en el caso de los niños que tienen TDAH.

– La Food Standards Agency está en conversaciones con la industria alimentaria del Reino Unido para eliminar los colorantes artificiales innecesarios de los alimentos que se ofrecen a los niños. La situación de los preservantes es más compleja, pues ellos cumplen una importante función para mantener los alimentos en buen estado sanitario.

– Las asociaciones de defensa del consumidor deben conocer en detalle el presente estudio y, en base a él, solicitar que los alimentos que consumen nuestros niños estén lo más exentos posible de sustancias químicas que puedan tener efecto perjudicial sobre la conducta de ellos, en este caso específicamente sobre la hiperactividad.

– No existe prueba alguna —ni este estudio aporta nada al respecto—, de que los colorantes artificiales, los preservantes o cualquier otro factor alimenticio, sean un factor causal del Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH).

– El hecho de que hayan transcurrido tres décadas desde que se sospechó una relación entre los colorantes artificiales y la hiperactividad, y su demostración en un estudio con valor estadístico, lleva a pensar que no se trata de un efecto muy intenso.

– Este estudio no debe llevar a concluir que basta con la eliminación de los colorantes artificiales y preservantes alimenticios en el caso de los niños hiperactivos. Es indispensable una evaluación clínica efectuada por un profesional experto y un tratamiento de acuerdo a los estándares actuales.

– Tampoco debe llevar a la situación extrema de prohibir a los niños que consuman alimentos o bebidas con colorantes artificiales o preservantes alimenticios, especialmente en el contexto de fiestas o reuniones sociales, creando en ellos una injustificada e innecesaria marginalidad.

– Menos aun deben utilizarse estos resultados para avalar la posición de quienes propugnan costosas dietas cuya efectividad nunca ha sido demostrada.

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Neurólogo asesor del APDA. Miembro de la Junta Asesora Profesional de la AD/HD Global Network.
Correo electrónico: armandofilomeno@telefonica.net.pe

Artículo aparecido en la página web del APDA el 8 de septiembre del 2007.  El autor fue entrevistado sobre este tema en Radioprogramas del Perú el 9 de septiembre. Este artículo sirvió de base para una nota en la revista Somos de El Comercio, del 15 de septiembre del 2007.

(1) Donna McCann, Angelina Barrett, Alison Cooper, Debbie Crumpler, Lindy Dalen, Kate Grimshaw, Elizabeth Kitchin, Kris Lok, Lucy Porteous, Emily Prince, Edmund Sonuga-Barke, John O Wamer, Jim Stevenson. Food additives and hyperactive behaviour in 3-year-old and 8/9-year-old children in the community: a randomised, double-blinded, placebo-controlled trial. The Lancet. Published online Septembrer, 6, 2007. (Acceso para suscriptores, o previo pago de 30 dólares americanos).
En los siguientes enlaces se pueden obtener información y comentarios sobre el artículo:
http://www.food.gov.uk/news/newsarchive/2007/sep/foodcolours
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/news/fullstory_54513.html  http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/news/fullstory_54513.html
(2) El enlace a este artículo (de libre acceso) está en la página web del APDA (TDAH EN LA WEB) desde hace más de dos años: http://adc.bmj.com/cgi/content/full/89/6/506
(3) La bebida A: contenía sunset yellow (E110), tartrazine (E102), carmoisine (122), ponceau 4R (E124), sodium benzoate. La bebida B contenía: sunset yellow (E110), quinoline yellow (E104), carmoisine (E122), allura red (E129), sodium benzoate.
Una orientación sobre los colorantes y preservantes que están presentes en las bebidas gaseosas que se venden en el país —y sobre la deficiente información al respecto— puede obtenerse en la página web de la ASPEC (ver: 4. Tabla Comparativa…): http://www.aspec.org.pe/investigaciones/2007/2007_01.php

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