La alarma sobre el Ritalin o variaciones sobre un mismo tema

La alarma sobre el Ritalin o variaciones sobre un mismo tema

Dr. Armando Filomeno

Lo que sigue no es otra cosa que el capítulo más reciente de un persistente ataque a los medicamentos llamados estimulantes —término que se intenta identificar con un grupo de drogas que causan dependencia, con el cual nada tienen que ver: http://www.deficitdeatencionperu.org/reunion%20ministra.htm— cuya utilidad y escasos efectos secundarios han sido ampliamente demostrada en el tratamiento del Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), y que son utilizados actualmente por cuatro millones de personas en los EE,UU. Como en nuestro país el único medicamento de este grupo es el Ritalin (metilfenidato) —que añade a todo lo anterior su bajo precio— se ha convertido en el blanco solitario de los ataques.

El día 9 de febrero del 2006 fueron difundidas en medios de comunicación y en la internet las recomendaciones de un comité de expertos de la FDA (Food and Drug Administration), una agencia gubernamental de los EE.UU. encargada de regular la utilización de los medicamentos en dicho país. Hay que aclarar que tales expertos lo son en seguridad de medicamentos, mas no en el tratamiento de pacientes. En el mes de marzo este tema va a ser reevaluado por un comité constituido por médicos —mayoritariamente pediatras y psiquiatras— para poner dichas recomendaciones en la perspectiva del interés de los pacientes.

Las recomendaciones —que fueron aprobadas por 8 votos contra 7, con una abstención, en el comité mencionado— se referían a la conveniencia de incluir en la posología del metilfenidato (Ritalin, Concerta, Metadate, Methylin, etc.) la advertencia de que podía producir trastornos cardíovasculares —una posible duplicación del riesgo, que no tendría importancia en niños pero tal vez sí en adultos— y que existía un riesgo de muerte súbita, siendo este último de menos de uno en un millón.

Como la alarma cundió en la aldea global  produciendo intranquilidad a muchos padres y pacientes,  instituciones representativas de los EE.UU. —justamente el país de donde vino la alarma—, emitieron declaraciones que la han puesto en su real perspectiva, a la espera de los resultados definitivos que tal vez tarden mucho.

El CHADD (Children and Adults with Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder) emitió un pronunciamiento. Se trata de la institución más importante del mundo en la defensa de los intereses de los pacientes con TDAH, y está asesorada por profesionales de primer nivel, quienes participan anualmente en una conferencia que congrega a más de un millar de personas que incluyen pacientes, padres, psicólogos, terapistas, educadores y médicos (psiquiatras, neurólogos, pediatras). A continuación algunos extractos del documento:

“La recomendación del comité de incluir advertencias sobre riesgos cardiovasculares raros y no demostrados, de medicamentos que se usan para tratar el TDAH, es prematura en el mejor de los casos y podría alarmar innecesariamente a pacientes y clínicos”…“Estamos totalmente de acuerdo con respecto a la necesidad de hacer más investigaciones […] pero al recomendar una advertencia sin haber estudiado el asunto, el comité ha dado un mensaje alarmante a los médicos y a sus pacientes, que no está apoyado por los conocimientos científicos”…“La organización exhorta a los pacientes a consultar con su médico tratante si tienen dudas con respecto a la seguridad de su medicación y a no descontinuarla sin antes haber consultado con él”…“Millones de niños y adultos han tomado con éxito estos medicamentos en años recientes y los muchos beneficios, demostrados por docenas de estudios, hablan por sí mismos”.

Dos importantes y representativas instituciones académicas de los EE.UU., la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry (AACAP)  y la American Psychiatric Association (APA) emitieron una nota de prensa conjunta; de ella hemos extraído lo siguente:

“Los medicamentos estimulantes ofrecen muchos beneficios a un amplio rango de niños, y han probado ser seguros en más de medio siglo de uso”…“Los medicamentos estimulantes son algunos de los medicamentos más extensamente estudiados entre los que se usan en el tratamiento de los trastornos de conducta en niños y adolescentes. Ha habido más de 200 estudios controlados en los últimos 50 años”… “La AACAP y la APA son conscientes de la importancia de identificar eventos raros e inesperados y determinar su prevalencia”…” Sólo entonces puede la sociedad padre-médico tomar una decisión informada con respecto a la relación riesgo-beneficio al iniciar un tratamiento medicamentoso […] no tratar el TDAH puede llevar a un posible fracaso escolar, abuso de sustancias y aumento de probabilidades de ingresar al sistema judicial juvenil […]”.

Nuestro país —globalizado para bien o para mal— no ha escapado a la alarma venida del norte y recientemente el más importante diario del país ha reproducido la noticia alarmante, acompañada de declaraciones de un prestigioso profesional peruano, quien sin embargo no evaluó críticamente la noticia y dejó entrever la posibilidad de que el Ritalin pudiera generar adicción, lo que no está de acuerdo con los conocimientos actuales y ha aumentado la intranquilidad de padres y pacientes. El autor de este artículo  envió una carta aclaratoria.

Adenda
2 de marzo del 2006. El CHADD, en una nueva declaración, se refiere al efecto dañino del injustificado alarmismo: “Los reportes recientes en los medios sobre el abuso o mal uso de los medicamentos estimulantes han distorsionado las estadísticas […] En realidad, las investigaciones muestran que el tratamiento del TDAH reduce el riesgo de desarrollar abuso de sustancias a niveles normales, mientras que las personas no tratadas tienen el doble de riesgo de desarrollar un trastorno de abuso de sustancias […] Es severo el daño potencial a las personas que no son diagnosticadas ni tratadas debido a preocupaciones estimuladas por los reportes en los medios”.

22 de marzo del 2006. Una nueva declaración del CHADD enfatiza la necesidad de estudios a largo plazo para determinar el riesgo real de todos ls medicamentos que se usan para tratar el TDAH y recomienda considerar la posibilidad de enfermedades preexistentes en el momento de decidir el tratamiento.

22 de marzo del 2006. La American Academy of Child and Adolescent Psychiatry (AACAP), en una nueva declaración, aclara que la existencia de enfermedades cardíacas previas y de medicación múltiple en algunos de los pacientes en quienes se reportaron complicaciones, impide culpar a la medicación estimulante; está de acuerdo, sin embargo en estudiar mejor —y comunicar a los padres y otras personas interesadas— los posible riesgos de la medicación; esta declaración siguió a la reunión del Comité Asesor Pediátrico de la FDA del día de hoy.

22 de marzo del 2006. El NIH (National Institutes of Health, USA) reseña su página web la reunión del comité, que debe acabar con la insensata alarma; todo indica que la advertencia que va a aparecer en la posología será razonable.

29 de marzo del 2006. El CHADD —una importante voz de las personas con TDAH y sus familias, que tanto se han visto afectadas por noticias  infundadas y por excesos mediáticos— emitió una última declaración, que pone punto final a este malentendido.
Julio del 2006. Nota del autor: como los enlaces a cada uno de los pronuciamientos y declaraciones  mencionados ya no están activos en la Internet, han sido retirados de este artículo.

27 de febrero del 2007. Ante la difusión en los medios de comunicación de una nota de prensa de la FDA  fechada el 21 de febrero —que se refiere a la obligación que tienen los laboratorios que elaboran medicamentos estimulantes de informar adecuadamente al público sobre posibles riesgos, especialmente cardiovasculares, de estos medicamentos— el diario El Comercio de Lima, Perú, solicitó al autor de este artículo un comentario:
http://www.elcomercioperu.com.pe/EdicionImpresa/Html/2007-02-27/ImEcVidayFuturo0679198.html

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Correo electrónico: armandofilomeno@telefonica.net.pe

Artículo publicado en esta págna web el 22 de febrero del 2006. Reproducido en el semanario Gestión Médica. Edición 450, año 11, página 19, Psiquiatría. Lunes 13 a domingo 19 de marzo del 2006.

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