De la mano con María Teresa Hill

De la mano con María Teresa Hill

María Teresa Hill

Nuestra tarea como maestros se torna cada vez más difícil. Hoy debemos aender a los niños en clases muy numerosas y con gran diversidad. En una misma sala de clase encontramos niños provenientes de los más distintos entornos sociales, culturales y económicos. Niños que no presentan nngún problema, junto a niños que presentan dificultades de lectura, de atención, de escritura o de conducta […].

Los síntomas del déficit de atención pueden variar considerablemente dependiendo del momento y la situación. Hay momentos en que no se distingue al niño con déficit de atención de los demás niños, especialmente cuando está ocupado en una actividad que le interesa. Sin embargo, en otros momentos, especialmente cuando se están desarrollando actividades que tienen restricciones o requieren una atención sostenida, los síntomas se vuelven más evidentes […].

La idea es que por medio de estímulos y recompensas, logremos aumentar la frecuencia de las conductas positivas y disminuir la de las negativas. Es muy importante estar atentos a las buenas conductas, por pequeñas que sean, y demostrrarle al niño que las reconocemos y valoramos. Hay que tener en cuenta que estos niños tienen pocas oportunidades de recibir aplausos. Más bien, están tan acostumbrados a recibir regaños, castigos y críticas, que un castigo más quiza ya no surta ningún efecto. Una felicitación les va a llamar mucho más la atención, así sea por algo trivial y sin ninguna importancia para cualquier otro niño. Si logramos que descubran qué es y cómo se siente “estar entre los buenos”, hay más probabilidades de que lo quieran seguir haciendo.

Quizá una de las maneras más efectivas de lograr un cambio de conducta sea permitirles tener algún éxito. En la medida en que el niño se pueda sentir mejor consigo mismo, tal vez ya no necesitará llamar la atención con malas conductas. Los maestros debemos estar muy atentos, pues es mucho más fácil darnos cuenta de las malas conductas, que de las buenas.

Sugerencia práctica
Las consecuencias positivas por las buenas conductas pueden ser una estrrella en su cuaderno, una nota de felicitación a los padres, que el niño sea el encargado de repartir los cuadernos o ir a llevar un papel a la Dirección. Cualquier cosa que deje de manifiesto que ese niño ha hecho algo bueno. Es importante recordar que estos niños son altamente impacientes, por lo cual las gratificaciones y recompensas deben ser inmediatas y frecuentes. De lo contrario, pierden el interés […]. Es importante impartir las instrucciones en forma concreta y clara, y siempre dar una instrucción a la vez. Si le damos varias instrucciones juntas, es probable que solamente registre la primera y nunca se entere de las que siguieron a continuación. A fin de atraer su atención, debemos hacer algo que lo saque de su ensueño, como por ejemplo, cambiar el tono de voz, tocar una campanita, dar unos golpecitos en la mesa con una regla o cualquier cosa que lo devuelva a la clase […].

Sugerencia práctica
Coloque anuncios con las reglas establecidas en lugares que estén a la vista de todos. Haga carteles, destacando con colores las distintas actividades y horarios […].

Los niños con problemas de aprendizaje y défict de atención se frustran cuando no logran hacer las cosas como todos los demás. No debe ser fácil querer decir algo y no poder, querer escribir algo que tienen claramente en su cabeza y no poder.

Sin embargo, esta misma dificultad los impulsa a desarrollar otras fortalezas y encontrar nuevos recursos. Los niños que siempre tienen éxito y siempre hacen todo bien se derrumban cuando algo les sale mal. En cambio, estos niños a menudo aprenden a desarrollar habilidades extraordinarias para resolver sus problemas. Su propia dificulad los hace, de alguna manera, más fuertes […].

Sugerencia práctica
No se quede solo con un problema que no pueda resolver. Si no ha encontrado la forma de ayudar a un niño, consulte con sus colegas y superiores, y solicite apoyo. En las reuniones o juntas mensuales, exponga sus dificultades. No insista con soluciones que ya ha podido comprobar que no han dado resultado. Y si ha encontrado alguna estrategia que le ha servido, no se la guarde. Compártala con sus compañeros […].

El único “antídoto” contra el fracaso emocional es la autoestima. Un niño que se siente valioso y sabe comprender que si bien posee debilidades, también cuenta con fortalezas, tiene un camino mucho más seguro para alcanzar el éxito en la vida.

Permitamos que nuestros alumnos se sientan orgullosos de ser quienes son. Destaquemos sus talentos y habilidades. Ayuémoslos a crecer sabiendo que confiamos y creemos en ellos. Brindémosles la oportunidad de abrir las puertas del conocimiento, que los conducirá a una vida más plena y feliz.

Sugerencia práctica
Para que los niños puedan familiarizarse con el concepto de que todos somos inteligentes de distinta manera, los maestros podemos realizar con ellos la siguiente actividad:

“Todos somos totalmente inteligentes”
Cada niño y su maestra trazan un círculo simulando un pastel y cortan rebanadas de diferente tamaño de acuerdo a las fortalezas que creen tener. La unión de todas las rebanadas formará el pastel completo. Repetir esta actividad cuantas veces sea necesario, hasta que los niños comprendan que todos somos valiosos por diferentes razones.

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Este artículo ha sido elaborado tomando partes del libro De la mano contigo. Problemas de aprendizaje y déficit de atención. Una guía para maestros. México: Fundación Ven Conmigo, 2004, de la educadora uruguaya María Teresa Hill, quien es presidenta del FORO Iberoamericano de Déficit de Atención y ha sido recientemente designada como miembro de la Junta Directiva del ADHD Global Network.
El libro puede ser adquirido escribiendo al APDA: apda@ec-red.com

Artículo aparecido en el boletín electrónico n.º 7 del APDA, del 14 de marzo del 2005.

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