Coaching

Curso de especialización en coaching de TDAH en Barranco

INFORMACIÓN GENERAL

El Curso de especialización en coaching de TDAH prepara coaches expertos en el TDAH. Esto implica la capacitación del alumno en adquirir un profundo conocimiento sobre el TDAH que le permita desarrollar las habilidades necesarias para acompañar a quienes tengan este trastorno a explorar sus características, a visibilizar cuáles de ellas son las que les impiden optimizar su desarrollo personal, hasta lograr que encuentren sus propias estrategias a fin de optimizar su potencial.

El coach especializado en TDAH tiene las facultades para realizar coaching no solo a personas con TDAH, sino a toda persona interesada en vivir este proceso.

Objetivos:
Conocimiento del coaching como práctica terapéutica.
Conocimiento científico del TDAH.
Conocimiento y buen manejo de la técnica del coaching de TDAH.
Incorporación y práctica del Código Ético del Coaching de TDAH, del APDA.
Manejo práctico de las herramientas del coaching de TDAH.

Datos:
Modalidad presencial.
Días: miércoles.
Horario: 6 pm a 8 pm.
Día de inicio: miércoles 9 de marzo 2016.
Duración: 38 semanas
Se entregan los libros publicados por el APDA y libros online en el transcurso de la especialización.

Lugar:
Calle Diez Canseco 119, Barranco (altura de la c. 4 de la Av. Pedro de Osma).

 Mayores informes:
Escribir a beatriz@deficitdeatencionperu.com maya@deficitdeatencionperu.com

 

El coaching para el TDAH

Beatriz Duda y Maya Echegaray, coaches de TDAH 
Resumen de la conferencia realizada en el  2º CURSO INTERNACIONAL DE TDAH: 
10 AÑOS POR UNA VIDA POR ATENCIÓN ( 2 de junio 2012)

El coaching se ha hecho muy conocido últimamente, sobre todo en el ámbito ejecutivo; les contaremos cómo el APDA entró en amores con el coaching, les mostraremos nuestra trayectoria y algunos resultados en la calidad de vida de las personas con TDAH.

Cada año participamos en congresos y ponencias en los Estados Unidos. Hace unos 7 años, buscando un apoyo para las personas con TDAH, conocimos el coaching dirigido a esta población y en general al ámbito educativo. Fue un clic instantáneo y la pregunta que apareció fue: ¿Cómo implementarlo desde nuestra propia realidad, en nuestro país, de manera que muchos se beneficien? Con esta motivación en mente diseñamos un plan de trabajo para su aprendizaje y difusión. Esto implicó primero un proceso de capacitación interna, de mucho esfuerzo e inversión, que se ve replicado hoy en día en nuestra sociedad. Los resultados visibles son las estadísticas globales que siguen a continuación; los resultados intangibles permanecen en las personas que participando en este proceso: siguen mejorando su calidad de vida.

Al 12 de marzo del 2012, se respondió por correo electrónico a 11,918 usuarios de la web; 56 colegios solicitaron capacitación sobre el TDAH para sus maestros (2,671 maestros); 1,983 personas asistieron a los cursos organizadas por el APDA (6 cursos desde el 2003); 680 alumnos universitarios de las facultades de psicología y educación (de distintas universidades; ver en Actividades, web) asistieron a conferencias dictadas por el APDA; 432 padres, psicólogos y maestros participaron de los cursos taller de coaching para el TDAH; 265 coachees trabajaron con el equipo de coaches del APDA; se realizaron 683 sesiones informativas individuales y familiares; asesoramos 27 de tesis a estudiantes de educación y psicología; se publicaron 27 boletines electrónicos gratuitos y 7 libros; tuvimos 24 invitaciones a programas de radio y TV peruanas, y 28 reportajes en periódicos y revistas; 630 padres de familia, profesores y psicólogos fueron capacitados en Lima y en provincias; 247 padres de familia, profesores y psicólogos fueron capacitados en conferencias a las que nos han invitado en el extranjero; hemos tenido 45 alumnos en el curso de especialización en coaching para el TDAH, que dura un año.

En gran medida, la fórmula utilizada para lograr lo anteriormente descrito ha sido y sigue siendo: MOTIVACIÓN + ACCIÓN = CAMBIO. Confirmamos día a día su eficacia tanto en nuestro trabajo de oficina como en nuestro rol de coaches. Sin motivación no avanza la rueda; por ello el primer escalón a subir con el coachee es el de la reflexión para llegar al auto conocimiento sobre su propio potencial y plasticidad cerebral, su realidad deseada, identificación de dificultades, etcétera.

Con la motivación en mano, recién podemos hablar de acciones concretas relacionadas con el manejo de funciones ejecutivas (organización, esfuerzo sostenido, manejo del tiempo, de las emociones, etc.). Se trata aquí de ayudar a la persona a realizar una limpieza de interferencias de modo que logre alcanzar la meta propuesta. Ya trabajada la conciencia, se desarrolla el compromiso.

Parte del trabajo hacia el cambio es el trabajo de la flexibilidad, de permitirse cambiar de lentes para ver la realidad de otra forma. El proceso de coaching es un aprendizaje, sobre uno mismo y sobre estrategias para caminar hacia el cambio deseado.

Otro elemento principal, que no forma parte de la fórmula explícitamente pero ha estado presente en nuestro crecimiento como asociación y como personas ha sido el amor. Amor a nuestros hijos y a nuestras familias, que nos ha impulsado a difundir el coaching (de TDAH y educativo) y nos ha permitido conocer a muchas personas extraordinarias.

Estamos seguras de que la fuerza que mueve a toda acción es el valor que encontramos detrás de la motivación; y ello permite que en algunos casos no solo se de un cambio, sino que se den varios cambios que lleven a una transformación (llamada por nosotras TransformAcción).

Motivación que lleva a la acción para el cambio = TransformAcción

 

Coaching para niños, adolescentes y adultos con TDAH

Beatriz Duda

La primera mención del coaching aplicado a personas con el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) aparece en el libro Driven to Distraction, cuyos autores son Edward M. Hallowell and John J. Ratey ; allí se dice que el objetivo del coach es ayudar al paciente a dejar de lado una serie de hábitos perjudiciales y reemplazarlos por conductas que le faciliten cumplir con sus obligaciones y metas. Han pasado 11 años desde la publicación de este libro y actualmente el ADD o ADHD coaching (Attention Déficit Disorder o Attention-Deficity/Hyperctivity Disorder Coaching) —cuya pionera es Nancy Ratey— es un tema ampliamente conocido en los EEUU, país donde se fundaron la Personal and Profesional Coaches Association (PPCA) y la International Coach Federation (ICF). Ambas asociaciones se han unido, bajo el nombre de la última, y reconocen el coaching para el TDAH como una especialización, que definen como: “…una sociedad permanente que ayuda a las personas a producir los resultados esperados por ellas mismas en sus vidas privadas y profesionales”.

Como sabemos, el TDAH puede traer serias consecuencias en la vida de una persona si no es diagnosticado y tratado adecuadamente. Muchos estudios dan cifras alarmantes sobre la incidencia de niños, adolescentes y adultos con este trastorno, que presentan pobre desempeño escolar, abandono de escuela o universidad, problemas laborales y maritales, abuso de drogas, conductas antisociales etc. Gran parte de estos problemas se debe a la falta de capacidad que tienen estas personas para organizarse, medir las consecuencias antes de actuar o hablar, y controlar sus emociones, entre otras características propias del Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad.

Por lo tanto, el Coaching para el TDAH busca ayudar a la persona a elegir su futuro, aprender nuevas habilidades y repotenciar las que ya tiene. Para lograr esto se establece una sociedad entre la persona con TDAH y el coach, en la cual este último le da constante aliento y soporte, además de brindarle una serie de estrategias que le permitan desenvolverse de manera asertiva y lograr su objetivo. Es decir, se trabaja para que la persona incorpore a su vida una serie de hábitos productivos.

Un punto importante del Coaching para el TDAH es despertar la conciencia de la persona sobre su trastorno —para aprender a manejarlo— y sobre las consecuencias de sus actos. Las personas con TDAH están cansadas de fracasar y muchas veces necesitan a alguien fuera del entorno familiar ante quien ser responsables de sus acciones. El coaching les ofrece esta posibilidad porque ayuda a contrarrestar la tendencia a sabotearse a sí mismas. Otras de sus contribuciones son dar estructura, responsabilidad, fijar metas, organizarse, establecer prioridades y manejar el tiempo de la mejor manera posible.

El  Coaching para el TDAH trabaja desde un punto de vista positivo, no pretende resolver las causas del problema sino más bien apunta a desarrollar estrategias para superarlo. Por ello se preocupa de encontrar las fortalezas de la persona y hacerla consciente de las mismas para, a partir de ello, establecer las metas. Las personas con TDAH tienen muchos rasgos positivos que un coach puede resaltar: empatía, flexibilidad, buen humor, sociabilidad, sentido de la justicia, generosidad, creatividad, entre otras.

Una de las herramientas que usa el Coaching para el TDAH es la comunicación efectiva. Para que ella funcione es necesario escuchar activamente y preguntar adecuadamente. Lo primero se da prestando mucha atención, interviniendo cuando sea necesario y haciéndole sentir a la persona que se desea entender su punto de vista. Podemos no entender o compartir su posición, pero ella debe saber que respetamos su punto de vista.

Lo segundo se realiza indagando sobre los problemas y aspiraciones, siempre con calidez y respeto, nunca con ánimo de juzgar. La técnica de preguntas y respuestas es importante porque la persona tiene que pensar y examinarse introspectivamente para poder contestar; y al responder, de alguna forma se compromete. El coach debe estar atento a que las respuestas sean descriptivas y no evaluativas.

El rol del coach no es el de un mentor (consejero), tutor (un guía) o consultor (enseña cómo hacer algo). El coach es el que —en asociación con la persona—, facilita el aprendizaje de nuevas formas de resolver problemas para que luego ella pueda aplicarlas en forma autónoma. Se le puede ver como un facilitador, alguien que ayuda a focalizar y ejecutar las acciones debidas en función de un objetivo determinado.

El coach para el TDAH debe ser una persona creativa puesto que su trabajo es con niños, adolescentes y adultos a quienes este trastorno les suele incentivar la creatividad que se manifiesta como una búsqueda constante de maneras más fáciles de hacer las cosas. También es importante que el coach tenga una gran dosis de sentido del humor y sea capaz de contagiarlo, pues quien aprende a reírse de sí mismo en ciertas situaciones está mejor preparado para enfrentar los problemas del día a día. Asimismo, debe estar abierto a nuevas perspectivas, ser capaz de ponerse en la situación del otro, ser curioso y colaborador.

Algunas de las razones por las que las personas con TDAH acuden a un coach son la necesidad de: organizarse, tener un mejor rendimiento académico, rediseñar su vida porque hay algo importante que desean cambiar, ordenar mejor su tiempo para poder ejecutar lo importante, mejorar sus relaciones sociales, tener un punto de vista objetivo sobre sus decisiones, obtener monitoreo sobre alguna actividad, diseñar un plan de acción sobre un punto específico.

El coaching para el TDAH ha tenido tal aceptación que en los últimos tiempos se le está empezando a considerar como la tercera pata del trípode terapéutico de estre trastorno, siendo las otras dos la medicación y la terapia conductual.

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Presidenta de la Asociación Peruana de Déficit de Atención (APDA). Diplomada en coaching, coach de TDAH. Correo electrónico: beatriz@deficitdeatencionperu.com
Artículo aparecido en esta página web en abril del 2005.

Enlace a información sobre el texto: Coaching para el TDAH.

El coaching para niños y adolescentes con TDAH – ¡Da resultados!

Jodi Sleeper-Triplett MCC (USA)

A muchos niños y adolescentes con TDAH, el coaching los ayuda a aprender técnicas para concentrarse mejor, mantenerse en sus tareas y mejorar el manejo del tiempo y las habilidades de organización. Estas habilidades son los bloques para construir el éxito en el futuro. Al iniciar el proceso de coaching con los niños en la escuela, podremos mantenerlos motivados y ayudarlos a adquirir confianza en sí mismos y autoconciencia, durante los años formativos.

El coaching puede ser exitoso en los niños que tienen la capacidad cognitiva de entender los conceptos de recompensas y consecuencias. El nivel de comprensión varía según la edad y las características individuales de cada niño. Si el niño puede comprender que terminar una tarea, tal como cepillarse los dientes, dará lugar a un sticker o una ficha —una recompensa positiva— es posible instituir un programa de coaching. Muchas veces el coaching tiene más éxito cuando los padres, las familias o el personal de la escuela están involucrados activamente en el proceso. El coach y el niño, juntos, colaboran con el “equipo” para diseñar un programa de coaching apropiado. Este proceso requiere que el coach ayude al niño a explorar e identificar los motivadores, particularmente los motivadores externos que sean atractivos para el niño.

Estar listo para el proceso de coaching es muy importante para los resultados y para el éxito en los niños. La edad cronológica no es siempre el mejor indicador para los niños con TDAH. Ellos pueden madurar más lentamente que sus pares. Es importante estar seguro que el niño esté listo para trabajar independientemente con un “extraño”. Se recomienda que con los niños pequeños, entre los 5 a 8 años, el coaching se realice directamente con los padres. A su vez, los padres implementarán el plan de coaching y establecerán las estructuras en la casa y en la escuela. Escoja a un coach que haya tenido experiencias positivas trabajando con  niños de la edad de su hijo. Cuando el niño es algo mayor, puede ser provechoso organizar sesiones de coaching con los padres y con el niño, por separado y en equipo.

Los adolescentes se sienten atraídos por el coaching una vez que entienden que un coach es una persona que los apoya y no los critica. La mayoría de los adolescentes está interesada en mejorar su nivel académico y habilidades sociales y en aprender nuevas estrategias de organización y de manejo del tiempo. El coaching puede ser muy beneficioso para los adolescentes. Sin embargo, requiere la participación de los padres también. Los adolescentes no salen a buscar a un coach, son los padres quienes solicitan generalmente el servicio. Por lo tanto, es importante hacer que se involucren desde el inicio. Como parte del acuerdo de coaching, el coach, el adolescente y los padres pueden convenir sobre los términos que serán efectivos para todos los involucrados. Crear y colocar en un lugar visible un contrato escrito de coaching, que incluya expectativas y recompensas claras, es provechoso tanto para los padres como para los adolescentes.

Una de las áreas más sensibles cuando se trabaja con adolescentes es la confianza. Puede convertirse en un problema si no se le trata en la reunión inicial. Debe quedar claramente establecido qué asuntos van a ser estrictamente confidenciales entre el cliente y el coach y qué información puede ser compartida con los padres. Una solución a este problema potencial es una reunión semanal o quincenal conjunta con los padres y el adolescente. Estas reuniones de actualización proporcionan a los padres temas para discutir con su hijo. Incluyen una revisión de las metas, que han sido previamente acordadas por los padres y el adolescente.

Sugerencias para un eficaz coaching conductual con niños pequeños:

– Determinar qué conducta se desea incrementar o mejorar.

– Para aumentar la frecuencia de la conducta, seleccionar un refuerzo que sea una recompensa y que le interese al niño, tales como:
Atención y elogio (utilizar esto tan a menudo como sea posible).
Tiempo libre adicional o tiempo de juego especial (este puede incluir TV y videojuegos).
Fichas o stickers que se cambiarán por recompensas tangibles semanales.
Tiempo especial uno-a-uno con la mamá o el papá.

– Recompensar las conductas de inmediato y continuamente.

– Si el niño no muestra la conducta buscada, recompensar aquellas que se acerquen bastante a dicha conducta.

– El uso del refuerzo positivo debe exceder SIEMPRE en número al uso de las consecuencias negativas. Use las consecuencias negativas solamente después de que el programa de refuerzo positivo haya tenido suficiente tiempo como para ser eficaz.

– Al niño se le debe decir siempre qué hacer para evitar las consecuencias negativas y dichas consecuencias deben ser explicadas con claridad.

– Las consecuencias negativas deben ser aplicadas de modo firme, sin mostrar  emoción, sin discurseo o largas explicaciones.

– El ignorar el comportamiento inadecuado puede ser utilizado en vez de aplicar consecuencias negativas específicas, pero solo si la conducta puede ser pasada por alto sin que se produzca un incremento de ella y sin que cause daño o perturbación.

Sugerencias para determinar con efectividad las metas para los adolescentes:

– Redactar un contrato. Enumerar las metas que se desean aumentar o mejorar. Sentarse con el adolescente y elaborar esta lista juntos. Ser razonable y definir metas que sean alcanzables y claras.

– Incluir una lista de recompensas y de consecuencias. Ser claro sobre los límites y programar una reunión  semanal o quincenal en la que se revisará el progreso. Estar seguro de ceñirse al plan para ayudar al adolescente a no alejarse del logro de las metas fijadas.

– Asegurarse de que todos los involucrados firmen el contrato: padres y adolescente. Colocarlo en un lugar visible.

– El uso del refuerzo positivo debe ser SIEMPRE más frecuente que el de las consecuencias negativas. Dar al programa de refuerzo positivo todo el tiempo necesario para que sea eficaz.

– Al adolescente se le debe decir siempre qué hacer para evitar las consecuencias negativas y estas deben ser explicadas claramente.

– Las consecuencias negativas deben ser aplicadas de modo firme, sin mostrar  emoción, sin discurseo o largas explicaciones. Las reglas deben estar establecidas en el contrato.

– Para aumentar la frecuencia del éxito, seleccionar una recompensa o motivador que le interese al adolescente. Los ejemplos incluyen:

                 – Tiempo libre adicional                  – Tiempo en la computadora
– Tiempo con amigos                      – Reducción de las responsabilidades en la casa
– Salir a comer                               – Dinero para comprar un CD o video
– Dinero para gasolina                    – Dinero a cuenta de una compra mayor

– Recompensar el progreso con frecuencia. Las metas se alcanzan en pasos y etapas. Cada paso merece el reconocimiento positivo. Una actitud positiva es la llave del éxito; construye habilidades, confianza en sí mismo y autoestima.

– Si el adolescente no muestra estar esforzándose para lograr sus metas, revisar las metas. ¿Son muy “altas”, muy difíciles? ¿Sería de ayuda replantear las metas de diferente forma o el proporcionar una herramienta de motivación nueva? Trabajar conjuntamente, con calma.

El coaching es una herramienta beneficiosa para muchos niños y adolescentes. Es muy importante elegir a un coach que tenga experiencia en el trabajo con niños y adolescentes; que comprenda las complejidades del cerebro de quien tiene TDAH, que conozca los medicamentos y las condiciones coexistentes. Es esencial trabajar con un coach que sepa relacionarse con el niño o adolescente. Hay que asegurarse de que el cliente pequeño, especialmente el adolescente, se entreviste con el coach antes de iniciar el proceso de coaching. La conexión entre el coach y el cliente, de cualquier edad, es esencial para que el coaching sea un éxito.

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Jodi Sleeper-Triplett es coach certificada con más de veinte años de experiencia asistiendo a personas y organizaciones. Es miembro activo del CHADD, del ADDA y de la American Coaching Association.
E-mail: Jstcoach@aol.com
Beatriz Duda, diplomada en coaching, quien asistió a los cursos y talleres de Jodi Sleeper-Triplett en las Conferencias Internacionales del CHADD en Dallas (2005) y Chicago (2006), le agradece por este artículo, que puede leerse en su lengua original en:
www.deficitdeatencionperu.org/sleepertriplett.htm

Artículo aparecido en el boletín electrónico n.º 14 del APDA, del 22 de diciembre del 2006.

Coaching para el TDAH desde el colegio

Lic. Manuela Tapia Cortese

A nivel mundial, entre el 5% y el 10% de la población escolar tiene Trastorno por Déficit de atención e hiperactividad (TDAH). El Perú no es ajeno a esta estadística; y si bien no todos los niños que padecen TDAH tienen un diagnóstico adecuado, un número importante evidencia conductas claras de inatención o hiperactividad. Se puede decir que en cada aula del país existe entre uno y cuatro niños o niñas que muestran indicadores del TDAH, cuyo origen es, cabe precisar, hereditario en la gran mayoría de los casos.

A continuación comentaré lo que ha sido mi experiencia en la práctica del coaching  a partir de mi labor en el Colegio Santa Ursula, un colegio para mujeres, en Lima (1). Considero importante destacar cómo se ha desarrollado la técnica en este colegio, ya que el contexto ha jugado un papel importante en el marco de su aplicación. Asimismo, daré un breve alcance sobre los orígenes, bases y aplicaciones del coaching  en el campo del TDAH.

En este colegio la práctica del coaching se da través del Método Activo Santa Ursula (MASU), basado en la filosofía Montessori —que se aplica hasta el quinto grado— cuya premisa fundamental es la educación dentro de un ambiente de libertad que propicie la paz. Esto se traduce en una distribución interna de los salones por zonas denominadas “áreas del conocimiento”. Tenemos así, el espacio de lógico-matemática, el de geografía, el de comunicación integral, el de vida cotidiana, etc. En este espacio, la niña puede dirigirse hacia la zona que la motive a trabajar. La maestra, denominada guía, dirige de forma personalizada el proceso de aprendizaje de cada alumna, llevándola a asumir constantemente los retos que éste supone.

Esta forma de distribuir los ambientes permite que las niñas trabajen temas distintos al mismo tiempo, ya sea de manera grupal o individual. De esta forma se fomenta una competencia centrada en los propios logros y no en los logros de otras niñas, lo que puede darse con mayor facilidad en un aula donde se imparte de manera indistinta indicaciones y se dan plazos uniformes. Otro elemento importante que fomenta el MASU es la capacidad de introspección y análisis de los hechos. En lugar de responder directamente las interrogantes de la niña, la guía, por el contrario, crea preguntas que estimulan canales neuronales orientados a la solución de problemas. Así, frente a situaciones específicas, la guía pregunta: ¿qué sucedió? ¿tú qué hiciste? ¿qué podrías hacer al respecto? En caso de que la alumna no encuentre una respuesta al problema planteado, la guía sugiere una solución, pero nunca impone. Esta aproximación a la solución de problemas es también una técnica básica del coaching.

En este contexto, el coaching forma parte del trabajo cotidiano durante un periodo de tiempo determinado. Tiene como objetivo fundamental la creación de estrategias que permitan a la persona adquirir resultados esperados por ella misma, pero que le son difíciles de lograr por sí sola. Este tipo de intercambio establece un vínculo, mediante el cual la persona con TDAH pasa a tener a alguien frente a quien ser responsable.

El coaching es desarrollado por primera vez en el campo del TDAH por Nancy Ratey y Peter Jaksa. Nancy Ratey propone un modelo de tres elementos: 1) la estructura, que es lo que va a permitir el logro de los objetivos; 2) el proceso, donde el coach sirve de guía para el autoconocimiento y aprendizaje; y 3) la sociedad que es lo que permitirá que el coachee — persona que recibe el coaching— se haga cargo de lo que quiere lograr, con la certeza de que tendrá a alguien que lo guíe y lo aliente en el camino (2).

Cabe aclarar que si bien el método activo Santa Ursula facilita la aplicación de la técnica, no es el único contexto donde el coaching puede resultar exitoso.

Desde el colegio, el coaching fue pensado, en un primer momento, para ser trabajado por la niña y asistido por la profesora y la psicóloga en el colegio; y en un segundo momento, por los padres en casa, con el fin de que hagan un seguimiento a la labor de la niña. Es así como en el segundo bimestre del año 2005 se forma el primer grupo de coaching con niñas de segundo grado. Siendo la primera experiencia de este tipo, los resultados fueron parciales (aunque alentadores), en la medida en que los padres no brindaron todo el tiempo necesario al seguimiento de las metas que se habían propuesto trabajar sus hijas.

El taller se desarrolló de la siguiente manera:

– Se trabajó con 6 niñas. Se seleccionaron dos alumnas de cada sección de segundo grado. Éstas fueron elegidas por sus respectivas tutoras, quienes mediante la observación habían detectado indicadores de TDAH (inatención, impulsividad o hiperactividad). Para corroborar la observación se aplicó a las tutoras la Escala de Conners para Maestros – Revisada (3) versión abreviada de 28 items.

– La siguiente tarea fue invitar a las niñas a participar en el taller. Para ello se elaboró una invitación que detallaba los días que nos reuniríamos, los temas que se trabajarían en cada una de las reuniones, y que solicitaba que los padres llenaran con sus hijas, cada semana, una ficha sobre la meta que se habían propuesto lograr.

– Para tal fin se citó  a los padres a una reunión introductoria donde se les explicó con detalle las características del TDAH y el trabajo que se realizaría con sus hijas, así como el trabajo que debían realizar con ellas en casa.

– El taller se realizó en 8 sesiones a razón de una vez por semana. Las niñas fueron convocadas durante el horario de clases, siempre un mismo día de la semana a la misma hora. Este detalle puede sonar intrascendente, pero la intención es que la reunión de cada semana pueda ser esperada por las niñas y no resultar intempestiva.

– Luego de que los padres aceptan la participación de sus hijas y asisten a la  reunión inicial, se pasa a tener la primera sesión de coaching con las niñas.

– La primera sesión tiene como objetivo fundamental que las integrantes del grupo se conozcan entre sí, que sepan y entiendan por qué han sido seleccionadas. Asimismo, busca explicarles qué es el déficit de atención; y cómo a través de la interacción entre ellas y el coach pueden identificar qué indicadores de TDAH tienen y a través de qué tipo de conducta estos se manifiestan.

– Una vez que las alumnas seleccionadas pueden identificar qué conductas de inatención e hiperactividad poseen, y comprobar que hay otras niñas a las que les pasa lo  mismo, se les comunica que durante 8 semanas se trabajará con ellas para ayudarlas a enfrentar sus dificultades.

– El coaching grupal se realiza a través de preguntas que permitan a cada uno de los integrantes del grupo conocerse a sí mismos analizando una situación, sin que eso implique un juicio de valor sobre la acción.

– Luego de efectuar el trabajo de sensibilización, se hace evidente un clima de identificación entre las integrantes del grupo, sugiriéndoles poner a éste un nombre por el cual se le llamará durante el taller, que muchas veces perdura entre ellas y es utilizado en otros espacios compartidos.

– En las siguientes 6 sesiones se plantean metas diversas a ser trabajadas tanto en el salón  como en casa, llegándose siempre a un acuerdo, de tal forma que durante esa semana todas se propongan lograr la misma meta. Por ejemplo: en el colegio se propondrán empezar y terminar una tarea sin abandonar el sitio. Se le explica a cada tutora la meta de la semana y se le entrega un cuadro de doble entrada con el nombre de la alumna y los días de la semana donde deberán registrar el día en que ésta logró o no la meta propuesta. Se les explica a las tutoras que deben ser flexibles y considerar positivamente el esfuerzo de la niña y sus progresos, aunque la meta no sea alcanzada. Se sugiere que recuerden a la niña que está trabajando determinada meta en esa semana, si ésta no está haciendo un esfuerzo por lograrla. Así, se brinda a la niña una sensación de que somos un equipo trabajando para ella.

– Asimismo, se les envía a los padres una ficha elaborada por cada tarea propuesta, donde se específica la meta que la niña se ha propuesto cumplir esa semana y con preguntas relacionadas al tema que deberán llenar juntos, padres e hijas. Así, además de fomentar el logro de los objetivos que la niña se ha planteado junto con sus compañeras de grupo, se propicia un espacio de comunicación muchas veces dejado de lado por los padres.

– Luego de cada semana, a la sesión  siguiente,  las niñas deberán llevar tanto la ficha trabajada con sus padres como el cuadro de doble entrada que se le entregó a la profesora.

– En cada sesión se analiza cómo les fue con lo que se propusieron. Si lo lograron, cómo hicieron; y si no, qué fue lo que sucedió, creando conjuntamente estrategias de solución para las próximas oportunidades. Seguidamente, se plantea la meta de la siguiente semana.

– En el salón donde se desarrollan las sesiones, debe haber un panel donde figuren los nombres de cada niña  y la meta por semana. En este panel, se asigna una seña a cada niña que logre el objetivo de la semana, de tal forma que puede retroalimentarse visualmente.

– En la última sesión se les pide que cuenten que les ha parecido el taller; cómo se sienten con sus logros y se hace un juego que afiance la integración del grupo.

– Finalmente se cita a los padres, de manera individual, y se les informa sobre el desempeño  y progreso de su hija.

El progreso del desempeño en el aula de los participantes fue medido a través de una entrevista con las tutoras. Ésta mostró —redondeando cifras— una mejoría significativa en un 50% de los casos, una mejoría leve en un 40% de los casos y una mejoría no significativa en un 10% de los casos. El taller ha sido replicado, semestralmente, hasta la actualidad.

Es importante resaltar lo conveniente que resulta el coaching dentro del contexto escolar ya que permite un seguimiento sostenido en el tiempo. Además, permite un acercamiento especial que trasciende el espacio del salón donde se realizan las sesiones y del aula donde sus profesoras les dan las clases, involucrando directamente el ámbito familiar. El colegio permite que el coach se acerque a los integrantes del grupo en otros espacios, como el recreo, o algún encuentro casual por algún pasillo; lo cual recordará a las niñas que hay alguien que está pendiente de ellas y de sus logros más allá del contexto del aula.

Este trabajo es un esfuerzo por aproximarnos a este problemática de manera rigurosa y metódica, el cual nos ha permitido a un conjunto de profesionales elaborar un proyecto para ser aplicado por otras psicólogas y profesionales afines a este tema, pero en el que aún estamos trabajando.

Considero que el coaching para el TDAH es una herramienta valiosísima dentro del contexto escolar. El impacto que el TDAH y los problemas específicos de aprendizaje tienen en la autoestima de los niños y niñas en edad escolar, es altísimo. Muchos niños se asumen torpes e incapaces antes de haberse descubierto a sí mismos. La autoestima debe ser preservada a toda costa, puesto que además de ser muy importante para el aprendizaje es una condición fundamental para procurarnos la felicidad en la vida.

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Manuela Tapia Cortese es psicóloga especialista en el TDAH. E-mail: manuelatapia@gmail.com

Artículo aparecido en el boletín n.º  17 del APDA, del 9 de diciembre del 2007.

Referencias:
(1) Colegio Santa Ursula. http://www.santaursula.edu.pe/
(2) Duda, Beatriz. Coaching para el TDAH. Asociación Peruana de Déficit de Atención. Lima, 2007.
(3) Escala de Conners para Maestros – Revisada (S) / C Keith Conners, Ph.D. Copyright 1997 Multi – Healt System Inc. Traducida por Orlando Villegas Ph.D. Un estudio detallado con la Escala de Conners para maestros, se puede encontrar en: http://www.psicothema.com/pdf/731.pdf

El coaching educativo, Beatriz Duda y Maya Echegaray

El coaching es una disciplina que, mediante preguntas, busca que las personas:
1.    Identifiquen sus fortalezas.
2.    Logren una mejor conciencia de los aspectos a mejorar.
3.    Trabajen con metas.
4.    Desarrollen responsabilidad.

Todo esto se obtiene con un seguimiento adecuado y con mucha motivación a la persona durante el proceso.

En los años ochenta del siglo pasado, el coaching comienza a tener amplia aceptación en los Estados Unidos, desarrollándose en particular en el ámbito empresarial y educativo. Esta última modalidad también se está desarrollando en los países latinoamericanos. En nuestro medio, desde el 2005, la Asociación Peruana de Déficit de Atención viene implementando este tipo de coaching, siendo pionera en esta materia.

La pregunta es: ¿cómo llevarlo a cabo? Las respuestas son varias, pues entendemos el coaching educacional en dos niveles:

Primer nivel: el coaching como herramienta de comunicación eficaz.
El coaching es una herramienta de comunicación eficaz que se debe dar entre los distintos actores en la relación educativa. Por un lado, desde la dirección del colegio hacia su personal administrativo y docente; por otro lado, desde ambos hacia los padres de familia y desde los docentes hacia los alumnos.

Las cualidades básicas que estos actores deben desarrollar para lograr una comunicación positiva son las siguientes: saber escuchar, tener buena disposición, estar motivados, usar la metodología básica del coaching (teniendo presente el buen manejo del lenguaje verbal, la emocionalidad y la corporalidad).

Los profesores son, en este nivel, una pieza muy importante, convirtiéndose en facilitadores del aprendizaje de sus alumnos, respetando su individualidad y apoyándolos en el desarrollo de su potencial.

Segundo nivel: la implementación de una oficina de coaching en el colegio.
Esta oficina requerirá una campaña de sensibilización sobre el tema, de manera que se motive a los alumnos a recurrir al coach (sabiendo que hay absoluta confidencialidad) para resolver sus problemas de cada día, que afectan directamente su desempeño. En este espacio el alumno tiene la oportunidad de identificar su meta, buscar la manera de lograrla y activarse para lograr el cambio, todo ello con el seguimiento y aliento constante del coach.

Hay que tener presente que es frecuente que el alumno solicite en un inicio ayuda para un  problema del momento, y luego decida trabajar otros temas con su coach, que lo lleven finalmente a un cambio transformacional.

Los temas a trabajar son básicamente: tomar conciencia, asumir la responsabilidad de las propias decisiones, el crecimiento personal y académico, el manejo de las emociones, la activación para lograr el cambio, el manejo del tiempo, el esfuerzo sostenido, el automonitoreo y la adaptación a las normas del centro educativo.

Desde esta oficina se realiza el coaching individual (con alumnos de secundaria), el coaching grupal (con alumnos de primaria) y el peer coaching (programa de formación a alumnos de secundaria que deseen asumir el rol de amigo/coach con un compañero).

El coach, o los coaches, a cargo de este espacio deben tener la formación profesional en coaching y será mejor si tienen la formación en coaching de TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad), ya que en todo centro educativo, sea escolar o universitario, hay una población significativa que presenta estas características.

Reflexiones
Los chicos con TDAH suelen necesitar más oportunidades. Por ello es bueno que los adultos a su alrededor desarrollemos:
– flexibilidad (empecemos cada día en cero, sin recordar los momentos difíciles del día anterior)
– sentido del humor (que ayude a ver la situación de manera más objetiva: no es el fin del mundo)
– creatividad (buscar QUÉ podría ser efectivo con el alumno en el que nada parece funcionar; no nos demos por vencidos, pensemos en soluciones posibles)

Todas las personas respondemos bien a los halagos, nos ayudan a incrementar la confianza en nosotros mismos. Los chicos con TDAH, al tener generalmente más momentos de frustración, necesitan casi como el aire una mirada positiva. Los podemos ayudar mediante:
– una mirada humanista (todos podemos aprender y cambiar)
– un lenguaje positivo (estando atentos a lo que decimos, de qué manera lo decimos, y qué expresa nuestro lenguaje corporal)

EL TRABAJO EN EQUIPO HACE LA DIFERENCIA
El tratamiento efectivo de un chico con TDAH requiere de varias personas comprometidas a su alrededor.
– Busquemos aliados en los padres de familia y profesionales que estén trabajando con el alumno.
– Conversemos los profesores para encontrar juntos una estrategia.
– Informémonos: www.deficitdeatencionperu.com

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Artículo aparecido en el boletín n. 24 del APDA, del 01 de marzo del 2010.

El poder del cambio de marco, Ose Schwab

“…muchas circunstancias que parecen bloquearnos en nuestras vidas diarias, es posible que lo hagan sólo dentro del marco de suposiciones que llevamos dentro. Dibuja un marco diferente alrededor del mismo conjunto de circunstancias y es posible ver nuevos caminos. Encuentra el marco adecuado y el logro extraordinario se convierte en una experiencia cotidiana” (Zander y Zander 2000).

¿Qué ves cuando miras a tu vida? ¿Distracción? ¿Procrastinación? ¿Oportunidad? ¿Esperanza? ¿En qué te enfocas y por qué es importante?

¿Qué ves? Mira por un momento la siguiente figura. Nota lo que percibes al mirar la figura en blanco y negro. ¿Qué ves cuando te enfocas en el negro? ¿Cómo cambia lo que percibes cuando tus ojos se desplazan al blanco?

Los coaches comprenden que, igual que lo que ocurre con la percepción visual, aquello en lo que tú decides enfocarte influye en lo que ves. Lo que ves afecta lo que crees que es posible y lo que estás dispuesto a hacer (Shahar). Esto es especialmente cierto para quienes tienen el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH). Si el foco recae en los déficits, disminuye la motivación y la energía. El sentirse abrumado oscurece las opciones. El juzgamiento mata la creatividad. A la inversa, si los déficits no son respetados, entendidos o tomados en cuenta, no puede haber planeamiento  ni estrategia adecuados.

A través del diálogo inquisitivo, los coaches son capaces de enfrentarse a visiones incompletas o distorsionadas de la realidad. Ellos ayudan a los clientes a replantearse los desafíos en términos de lo que el cliente puede hacer y no de lo que el cliente no puede hacer. Los coaches ofrecen a los clientes una ventana de esperanza y realidad de una manera que conduce a la acción.

Las investigaciones sugieren que los adultos exitosos con problemas de aprendizaje o TDAH reconocen, comprenden y aceptan sus déficits y fortalezas. Ellos también están dispuestos a hacer algo al respecto (Reiff, Gerber y Ginsberg 1979). Quienes no siguen este proceso se arriesgan a languidecer en “prisiones psíquicas por no ser capaces de  mirar los viejos problemas bajo una nueva luz y atacar los viejos desafíos con herramientas diferentes y más poderosas —no pueden cambiar el marco” (Bolman y Deal, 1991 citado en Reiff, Gerber y Ginsberg, p.106).

El cambio de marco es un proceso que comprende ‘cambiar el punto de vista conceptual o emocional en relación al cual se experimenta una situación, y colocarlo en un marco diferente que se adapte a los “hechos” de una situación concreta igualmente bien, de modo que cambie su sentido totalmente’.

Un ligero desplazamiento en el marco puede añadir fuerza por el significado que evoca. El significado puede galvanizar la pasión, el amor,  el temor, la imaginación, la excitación, el interés o la esperanza. Tales fuerzas pueden lograr más para la mente de quien tiene TDAH que la estructura o la estrategia solas.

Entonces, ¿Cómo se cambia el marco? ¿Cómo se empiezan a ver las tendencias relacionadas al TDAH dentro de un contexto completo que comprenda suficientes posibilidades para acción creativa? Considera la respuesta en algunas historias que reflejan el poder del cambio de marco. Inicialmente, estos individuos encontraron apoyo de un médico, de sus padres o de un coach. Esta ayuda facilitó una apreciación no sólo de las dificultades sino también del talento y de la pasión. En algunos casos, la meta se desplazó hacia un objetivo alineado con la habilidad y el interés. En otro caso, un cambio en el rol y en el entorno puso de relieve el significado de una perspectiva cambiada de marco.

Buscar apoyo iluminado
En 1930, los padres de Gillian Lynne la llevaron a un pediatra para ver qué problema tenía. Su escuela había mostrado preocupación porque Gillian, quien tenía siete años entonces,  tenía una letra terrible y bajas calificaciones. A menudo perturbaba la clase y tenía dificultad para sentarse quieta el tiempo suficiente para prestar atención al trabajo escolar. El pediatra se reunió con los padres y con Gillian para informarse sobre el problema. Luego, pidió a los padres reunirse con ellos fuera del consultorio. Los tres adultos dejaron a Gillian en el cuarto con música encendida. Cuando regresaron al cuarto, Gillian estaba bailando. El doctor dijo a los padres que en vez de sufrir de algún problema terrible, tal vez todo lo que Gillian Lynne necesitaba era bailar.

Los señores Lynne matricularon a Gillian en una escuela de ballet. Más adelante, Gillian Lynne se convirtió en bailarina estrella de ballet y en coreógrafa pionera. Entre otros logros, Lynne bailó durante varios años con varias compañías de ballet y produjo para el mundo coreografía innovadora, como “Cats” de Andrew Lloyd Webber. Para leer más sobre sus logros visitar http://www.gillianlynne.com/intro.htm

Alentar el talento y la pasión
Mick Fleetwood, extraordinario baterista, logró éxito en la música como fundador de la banda Fleetwood Mac. Fue capaz de lograr este éxito a pesar de su fracaso en el colegio. En la escuela secundaria se sentía tan mal que pidió a sus padres que le permitieran dejar de estudiar. Ellos se dieron cuenta de que su talento estaba en la percusión y le permitieron seguir su sueño. “Mis padres vieron que la luz en esta curiosa criatura no estaba en el mundo académico” (Robinson 2009).

El éxito musical de Mick fue factible sólo porque sus padres validaron sus cualidades especiales y apoyaron un marco de posibilidades más creativo y expansivo. Ellos se dieron cuenta de que Mick tenía una gran aptitud para algo que una nota en un examen nunca podría reflejar. Y ellos le dieron permiso para desarrollar sus grandes fortalezas, de modo que antes que sucumbir al statu quo él podría definir su propio camino, marcado más por la fortaleza que por el déficit (Robinson 2009).

Comprender los desafíos
Bob buscó la ayuda del coaching dos meses después de haber sido despedido de su trabajo y luego de cuatro meses del diagnóstico de TDAH. A la edad de cincuenta y dos años, Bob había trabajado con regularidad, habiendo permanecido 22 años en una misma empresa. A pesar de este logro, él se sentía víctima de ciertas tendencias que frustraban sus esfuerzos por buscar trabajo.

Bob decía que había tenido problemas para iniciar ciertas tareas relacionadas con la búsqueda de un trabajo. A menudo se sentía abrumado y sufría de cambios de humor fluctuantes que lo paralizaban completamente. Tendía a rumiar sobre el pasado, viéndolo como una cadena de fracasos provocados por déficits que el ahora relacionaba al TDAH y a la ansiedad.

Con la ayuda de información proporcionada por libros y por profesionales, Bob se había dado cuenta de cómo el TDAH lo había impactado y qué tratamiento y ajustes en su vida podía aplicar para adaptarse y enfrentarse a sus desafíos. Bob también aprendió a diseñar un programa diario balanceado que le daría energías y daría cabida a su necesidad de estímulo.

Al comprender mejor Bob la naturaleza y las circunstancias de sus desafíos, él se podía sentir en control para planear y adaptarse a ellos. También estaba mejor equipado para hacer las preguntas sobre posibles empleadores, eliminar trabajos que no fueran adecuados, y en general mantenerse enfocado y en control del proceso de búsqueda de empleo.

Desplazar el objetivo
De acuerdo a la versión de Neil Baldwin (1995) sobre Thomas Alva Edison (inventor que llegó a poseer 1,093 patentes a su nombre en los Estados Unidos, así como muchas patentes en el Reino Unido, Francia y Alemania), un profesor describió a Edison como un estudiante inatento y que soñaba despierto, a quien no valía la pena mantener en el colegio. En esa época existían estándares rígidos sobre la conducta escolar, que ordenaban puntualidad,  dócil cumplimiento y diligencia. En este entorno, Edison no pasaba la prueba de buen estudiante.

Afortunadamente para Edison, su madre actuó sobre la base de una imagen muy diferente de su hijo. Ella reconoció y se dio cuenta de su gran intelecto y activa imaginación. También se dio cuenta de los límites del ambiente educacional, intuyendo que podría oscurecer el estilo natural de su hijo. La madre de Edison lo sacó de la escuela y reprendió al maestro. Dijo que él no sabía de qué estaba hablando y añadió que probablemente era menos inteligente que su hijo.

La madre de Edison mantuvo un objetivo diferente al de lograr un estudiante estrella en el sentido clásico. Buscó, en cambio, prepararlo para explorar y desarrollar su expansiva imaginación. Para ello, diseñó un programa de educación en el hogar para su hijo, que desafiaría el formalismo y la rigidez tradicionales y daría rienda suelta a su imaginación. Su apoyo y el ambiente en el hogar, que estimuló mucha lectura por parte de Edison, abrió muchos caminos hacia el desarrollo y la innovación  incesante, que de otro modo habrían estado cerrados para este intelecto en ciernes.

Cambiar el medio ambiente o el rol
En algunos casos, el cambio de marco viene con un cambio en el entorno o en el rol. Janet, una antigua cliente, me llamó recientemente a contarme que había recibido recientemente una evaluación satisfactoria en su rendimiento profesional. Formada como psicóloga clínica, pasó seis años como administradora de casos, un trabajo no muy adecuado para ella pues requería hacer reportes frecuentes y detallados. También tuvo que hacer malabares con 15 casos, todos ellos con diferentes requisitos y plazos. También tenía que introducir notas en un complejo sistema informático.

Como administradora de casos, ella nunca había recibido una evaluación satisfactoria. Y se consideraba un fracaso. Pensaba que tenía que ponerse a prueba en este cargo para poder luego trabajar en un rol más de acuerdo con sus habilidades y menos complicado para sus déficits.

Hicimos un trabajo conjunto para ajustar los hábitos y aplicar estructuras. Llegamos a desarrollar una hoja de cálculo que le permitiera rastrear los pasos siguientes de sus muchos clientes. Aunque algunos de estos ajustes la ayudaron a mejorar su rendimiento, su auto imagen permaneció intacta. Ella tenía dificultad para cambiar de marco. Y estaba segura de que su trabajo estaba en peligro. Tenía razón en parte. Finalmente el director la sacó de su cargo en administración de casos. Ella esperaba reasignación,  un posible descenso de categoría a una posición administrativa.

Luego de varias conversaciones en las cuales discutimos cuál sería el trabajo ideal para ella, Janet decidió proponer una posibilidad de investigación a su antiguo director de departamento. Esto utilizaría su experiencia clínica y de investigación. Reportaría directamente al director y sería responsable de publicar el reporte. El director aceptó su idea.

En este nuevo rol, sus hábitos de trabajo mejoraron drásticamente. Logró enfocarse y ser productiva. Experimentó el éxito haciendo algo para que tenía pericia. El trabajo lo hacía de manera más natural que el trabajo previo de reporte minucioso de datos. Ahora podía utilizar habilidades que tenían que ver con investigar, escribir y pensar. El cambio de rol y de entorno le permitió considerar qué podía hacer bien en vez de qué no podía hacer bien.

Gracias al cambio de marco, una cuerda de posibilidad fue lanzada al horizonte para Janet, Bob, Gillian Lynne, Mick Fleetwood y Thomas Edison. Sostenida por la fuerza combinada de comprensión de talento, pasión y debilidad, la línea conectó a estos individuos con sus respectivas metas.

Sin el cambio de marco, el mundo se habría privado de más de 1000 innovaciones y del arte de producciones coreográficas como Cats. No existirían albumes de Fleetwood Mac para entusiasmar a los fans. Los beneficiarios de las investigaciones de Janet se habrían privado de importante información. Los futuros empleadores no se beneficiarían del ingenio de Bob o él estaría encerrado en un ciclo de tareas múltiples que él no podría seguir. Él y su familia, igual que los demás, sufrirían el impacto de un potencial mantenido a oscuras y encerrado por una perspectiva inadecuada. De esta manera, el cambio de marco demuestra ser un proceso crucial que ayuda a aprovechar su potencial a los  individuos que operan fuera de las líneas de la norma.

REFERENCIAS
– Baldwin, N. (1995). Edison: Inventing the century. Hyperion. New York.
– Robinson, K. (2009). The element. Viking. New York.
– Reiff, H. Geber, P, and Ginsberg, R. (1997). Exceeding expectations: Successful adults with learning disabilities. PRO-ED, Inc. Austin, TX.
– Shahar, T.B. (n.d.) A question of focus. Retrieved on 11/30/2009 from Tal Ben Shahar’s website:
http://talbenshahar.com/index.phpoption=com_content&task=view&id=27&Itemid=40
– Zander, R.S. and Zander, B. (2000). The art of possibility. Penguin. New York.

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*Ose Schwab es coach de TDAH. Ella trabaja con estudiantes y adultos con este trastorno y brinda asesoramiento a parejas, pequeñas empresas, organizaciones, individuos y familias. Ose participa activamente en el campo del coaching y tiene especial interés en las bases teóricas del Coaching para el TDAH.

La versión original en inglés puede leerse en el siguiente enlace:
http://www.deficitdeatencionperu.org/principal/the-power-of-reframing.html

Artículo aparecido en el boleín n. 24 del APDA, del 01 de marzo del 2010.

La eficacia del coaching en estudiantes universitarios

Beatriz Duda*

En la primavera del 2009 se inició el primer estudio sobre el impacto del coaching en los universitarios, diseñado y coordinado por un equipo de Wayne State University, que estuvo integrado por el Dr. Sharon Field, el Dr. Shlomo Sawilowski, el Dr. Daniel Parker y Laura Ronalds, entre otros.**

Participaron 110 estudiantes de 10 universidades diferentes; 71 recibieron coaching y 39 constituyeron el grupo de control. En este estudio participaron 43 coaches y el proceso de coaching de cada estudiante fue de 10 semanas.

Algunas de las dificultades comunes en los estudiantes universitarios son: procrastinación, desorganización, poca planificación, manejo del tiempo deficiente, no uso de los recursos que ofrece la universidad, estrés, pobres habilidades sociales.

En el coaching se apoya al estudiante para que asuma el rol protagónico de su vida, tomando conciencia de sus habilidades y dificultades, para buscar estrategias que le permitan alcanzar el éxito a todo nivel. El coach facilita una relación basada en el respeto, en la que no se emiten juicios, sino más bien hay una valoración total de la persona. En este clima amigable se alienta al estudiante a explorar sus características, fijarse metas reales y diseñar el camino que le permita alcanzarlas. El apoyo constante del coach —no solo durante las sesiones, sino haciendo un seguimiento vía correo electrónico o teléfono— es crucial para que la motivación no decaiga.

La investigación buscó responder: ¿es el coaching beneficioso para los estudiantes universitarios?, ¿los ayuda el proceso de coaching a sentirse mejor, además de lograr sus metas académicas?

Lo que los estudiantes refirieron es que, en contraste con otros tipos de apoyo, el coaching se focaliza en que primero emerja la autonomía de los estudiantes, ayudándolos a desarrollar y manejar sus habilidades. También afirmaron sentirse más autónomos y con mayor seguridad para enfrentar el futuro.

Al finalizar el proceso, los resultados mostraron: que estos estudiantes alcanzaron sus metas académicas y mejoraron el uso de habilidades sociales, que el trabajo con sus coaches fue un apoyo efectivo, y que el coaching los ayudó a lograr una sensación de bienestar; además refirieron haber mejorado en su auto regulación.

El APDA aplicará un estudio piloto de coaching en una universidad peruana para medir los logros y animar a las autoridades responsables a hacer uso de esta eficaz herramienta.

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* Coach de TDAH, presidenta fundadora del APDA. Inició la aplicación del coaching al TDAH en nuestro país, en el 2005.
Correo electrónico: beatriz@deficitdeatencionperu.com
** Estudio presentado en la 22 Conferencia Anual Internacional de CHADD en Atlanta, 2010.

Artículo publicado en el boletín electrónico n° 26 del APDA, el 15 de diciembre del 2010.

Artículos sobre coaching

La eficacia del coaching en estudiantes universitarios
Beatriz Duda

El poder del cambio de marco
Ose Schwab

El coaching educativo
Beatriz Duda y Maya Echegaray

– Coaching para el TDAH desde el colegio
Manuela Tapia

– El coaching para niños y adolescentes con TDAH – ¡Da resultados!
Jodi Sleeper-Triplett MCC (USA)

– Coaching para niños, adolescentes y adultos con TDAH
Beatriz Duda

Próxima publicación sobre coaching en la escuela primaria. Algunos apuntes introductorios
Manuela Tapia

 

ENLACES DE INTERÉS:
Ose Schwab

Blog de Barcelona

Cursos de Coaching para el TDAH

CURSO – TALLER: COACHING PARA NIÑOS, ADOLESCENTES Y ADULTOS CON TDAH
El curso de COACHING PARA NIÑOS, ADOLESCENTES Y ADULTOS CON TDAH busca informar a los padres de familia y profesionales sobre los beneficios de esta práctica terapéutica en niños, adolescentes y adultos con TDAH, y brindarles herramientas que puedan usar con sus hijos, parejas o alumnos para ayudarlos a organizarse, focalizarse y emprender metas con mejores posibilidades de alcanzarlas. Consta de 8 reuniones de dos horas cada una, los días martes.

CURSO DE ESPECIALIZACIÓN EN COACHING PARA EL TDAH
El coaching es “un arte que debe ser aprendido sobre todo con la experiencia” (Timothy Gallwey). Por ello en este curso de formación se ve la profesión del coaching, el proceso del coaching, los conocimientos básicos del coaching y se da gran importancia al ejercicio del coaching.

La meta es que los participantes se vuelvan coaches expertos en ayudar a quienes tienen este trastorno a explorar sus propias características, la manera como estas afectan su desarrollo y a encontrar estrategias que les permitan superarlas.

Los objetivos del curso son:
– conocimiento del coaching como práctica terapéutica
– amplio conocimiento actualizado del TDAH
– conocimiento y buen manejo de la técnica del coaching para el TDAH
– incorporación y práctica de los estatutos internacionales del coaching para el TDAH
– soltura en la práctica del coaching para el TDAH