Boletín electrónico n° 25 (29 de agosto del 2010)

Boletín electrónico n° 25 (29 de agosto del 2010)

Asociación Peruana de Déficit de Atención
29 de agosto del 2010

Editorial
Consejería y entrenamiento a padres de niños y jóvenes con TDAH
: Mg. Elsa Vallarino
Testimonio de una joven de 26 años

Noticias y enlaces
: Conferencia anual “Validez del coaching en el proceso educativo” (y respuestas pendientes de la mesa redonda), publicación de libros (del APDA y de la Universidad Cayetano Heredia), ponencia del APDA en el CHADD.

Editorial
Estimados amigos:
Casi sin darnos cuenta hemos llegado al último tercio del año. Este boletín lo iniciamos con el interesante artículo de la psicóloga Elsa Vallarino, sobre la relación de padres e hijos adolescentes con TDAH. Luego viene el testimonio de una joven ejecutiva de 26 años. En la sección noticias y enlaces están las respuestas a las preguntas que no pudieron ser contestadas (por falta de tiempo) en la mesa redonda de la conferencia anual del 12 de junio.

Solicitamos el apoyo voluntario de padres de familia para un estudio sobre niños con TDAH que mencionamos en nuestra sección Noticias y enlaces.
Muchos saludos y éxitos en la recta final del año escolar!

Beatriz Duda
Presidenta APDA 

 

Consejería y entrenamiento a padres de niños y jóvenes con TDAH
Mg. Elsa Vallarino

Los niños con TDAH son problemáticos con sus padres, no obedecen las órdenes, no terminan aquello que están haciendo, se distraen entre una actividad y la siguiente. Esto se hace mas grave aun si son hiperactivo-impulsivos, su inquietud los mantiene en constante movimiento, no terminan las comidas, interrumpen a los padres y hacen comentarios inapropiados. Tampoco pueden medir con claridad las consecuencias de sus actos.Estas y otras conductas relacionadas, son inaceptables para la mayoría de los padres, pero carecen de los conocimientos y las habilidades necesarias para corregirlas, lo cual crea malhumor, fomenta disputas maritales, genera desconcierto y surge finalmente la pregunta: ¿Qué hacemos para guiar a estos niños? Es ahí cuando se vuelve necesaria la presencia de un especialista que los encamine.Barkley (1997), ha desarrollado un programa de consejería que puede servirnos de modelo para utilizarlo con aquellos padres enfrentados con el TDAH.La mayoría de los niños responde exitosamente al uso de estimulantes, sin embargo, hay un 10 a 20% que no demuestra mejoría significativa. Es para sus padres que se ha diseñado el modelo que mencionaremos a continuación. Los cuadros comórbidos o los tratamientos medicamentosos limitados a los días de colegio, son otras situaciones adecuadas para utilizar este entrenamiento.Se ha investigado mucho sobre el entrenamiento a padres con técnicas modificación de conducta, utilizando, por ejemplo, técnicas de reforzamiento, tiempo fuera y estrategias costo/respuesta. El modelo añade métodos de disminución de estrés e incremento de la autoestima para mejorar el entrenamiento.La relación de los padres con sus hijos adolescentes es única y complicada. La adolescencia implica cambios cognitivos, fisiológicos, conductuales y emocionales que se potencian cuando el niño se transforma en un joven con TDAH. Como resultado, los muchachos fracasan en sus estudios, se aíslan socialmente, se deprimen y se les baja la autoestima, además de verse envueltos en una desagradable situación de conflicto con sus padres.Los conflictos tienen que ver, en la mayoría de los casos, con el incumplimiento de las reglas, los amigos, el manejo de automóviles, las tareas escolares y una actitud general de enfrentamiento que puede llevar a la pérdida de la paciencia, los gritos destemplados y el descontrol de las emociones.
La teoría que explica estas modificaciones, nos ofrece como puntos de referencia de los cambios en los adolescentes, las siguientes ideas principales: 1) Se espera que los jóvenes se diferencien de sus padres. 2) Ajuste y madurez sexual. 3) Desarrollo de una profunda relación con sus pares. 4) Formación de una identidad personal. 5) Planificación de una carrera profesional.

Robin (1989), ha delineado tres dimensiones en las relaciones familiares que determinan el grado de conflicto significativo en los adolescentes frente a sus padres. El primero, se refiere a las dificultades de comunicación y sus consecuencias, el segundo, a las distorsiones cognitivas y el tercero, a los problemas en la estructura familiar.

La meta a conseguir en la educación de las familias con TDAH, consiste fundamentalmente en enfrentar  las reacciones frente al diagnóstico y la aceptación del síndrome. Este proceso implica cuatro pasos. El primero, señala los hechos y el tratamiento del TDAH. El segundo, escucha las reacciones frente a las opciones de tratamiento. El tercero, aplica técnicas cognitivas para eliminar mitos y corregir falsas creencias y el cuarto y último, establece las metas y diseña el tratamiento para el adolescente y su familia en particular.

Es preferible trabajar algunos puntos con el adolescente y la familia por separado, porque pueden reaccionar de diferentes maneras. Es posible, inclusive, que el adolescente se muestre más abierto cuando está solo que en compañía de sus padres.

El primer paso, es decir, la comunicación de los hechos y la definición del TDAH, obliga a un lenguaje sencillo y claro para que el adolescente pueda comprender la situación con facilidad. Lo más importante es informarle qué cosa es el TDAH, aclararle que se trata de un desorden cuya mayor dificultad se centra en el acto de prestar atención, que no significa enfermedad o locura, que va a durarle toda la vida y que afecta todas las áreas de su vida, no solo la académica. Hay que explicarle además, que no es su culpa ni la de sus padres, que es un desorden usualmente heredado y causado por un desbalance químico en el cerebro, básicamente de los llamados neurotransmisores. Decirle asimismo, que el ambiente y una buena familia, la escuela y los amigos influyen y pueden hacer más llevadero el problema. Debe saber también, que el tratamiento puede ser médico, psicológico-conductual y educacional.

En cuanto a las reacciones a la presentación del problema, el médico debe prestar mucha atención a la forma como se enfrenta el adolescente a la situación, evitando en todo momento la confrontación y haciéndole sentir que le damos importancia a sus opiniones, ideas y cualquier duda que le pueda surgir.

Las técnicas de reestructuración cognitiva son útiles cuando el adolescente presenta una actitud negativa como reacción al diagnóstico. Lo fundamental, es identificar el pensamiento distorsionado, explicarlo lógicamente y proponer un pensamiento más razonable para que el joven entienda que lo que se le propone, es más adecuado para enfrentar la situación que lo que él piensa.

Se debe buscar la colaboración del joven para el tratamiento que se le otorgue, esto es más fácil cuando se ha logrado un adecuado y claro nivel de comprensión y comunicación.

El inicio del tratamiento medicamentoso es un punto muy delicado. Una vez que el joven reconoce su eficacia, se le deberá recetar una dosis que abarque la mayor cantidad de horas posibles, a fin de que no se altere su estilo de vida. En caso de que se rechace la medicación, convendrá utilizar otras técnicas terapéuticas.

La mayor parte de los adolescentes con TDAH presentan dificultades en la escuela, siendo las más comunes: fracaso en completar las tareas, pobre comprensión del material escolar, pobres hábitos de estudio, bajas notas, asistencia a clases sin haber estudiado, pobre participación en clase, interrupciones durante la clase, discusiones con los profesores y compañeros.

Las intervenciones del terapeuta en el hogar tienen como principales objetivos: presentar un encuadre de los principios que se requieren para ser padre de un hijo con TDAH, usar técnicas cognitivas para favorecer las expectativas más racionales en la relación de los padres y sus hijos adolescentes, enseñar técnicas de comunicación para resolver conflictos y aplicar estrategias para recuperar, cuando sea necesario, el control de los padres sobre sus hijos.

Según las reglas básicas de Barkley (1995), se debe:

1)   Dar al adolescente una adecuada retroalimentación de las consecuencias de manera inmediata.
2)   La retroalimentación debe ser frecuente.
3)   Usar consecuencias poderosas.
4)   Incentivar antes que castigar.
5)   Buscar siempre la consistencia.
6)   Actuar, no reñir.
7)   Anticiparse a las situaciones problemáticas.
8)   Estar claro sobre lo que significa el déficit.
9)   No personalizar el problema del adolescente.
10) Practicar el perdón o la disculpa.

A esta lista, Robin añade otras reglas derivadas de su experiencia con familias:

11) Favorecer y animar la conducta independiente.
12) Dividir el mundo entre los argumentos que se pueden negociar y       aquellos que no.
13) Explicar las razones de las reglas sobre los argumentos no negociables.
14) Comprometer al adolescente en las decisiones que se toman sobre los argumentos negociables.
15) Mantener buena comunicación.
16) Monitorear de cerca las actividades del adolescente fuera de casa.
17) Mantener la estructura y la supervisión más allá de lo que se crea necesario.
18) Ser un apoyo entusiasta del adolescente.
19) Animar al adolescente a construir sus habilidades.

Es importante orientar a los padres a pensar que sus hijos son brillantes y que hacen el mayor esfuerzo para tener éxito y no que los fastidian a propósito ni que tratan de arruinarles el humor. Deben darse cuenta de que la mayoría de las veces, hacen las cosas que hacen sin pensar en por qué las hacen.

Muchos de los adolescentes sienten que sus padres restringen su libertad e interfieren en su vida.

En ambos casos, es tarea del terapeuta corregir estos pensamientos ilustrando tanto a los padres como a los adolescentes en sesiones separadas que les expliquen a unos y otros las causas de los comportamientos generados por el TDAH.

La tarea principal del terapeuta con los padres consiste invertir la irracionalidad de muchas de las ideas que circundan el tema del TDAH. Por ejemplo, es irreal pensar que los adolescentes con TDAH se van a portar perfectamente y obedecer todo el tiempo. Lo que debe esperarse del muchacho es que obtenga niveles altos, pero aceptando igualmente sus imperfecciones. También es poco real creer que ser desordenado y  arruinar las cosas son comportamientos comunes en los adolescentes.

Muchos padres esperan que el joven se muestre agradecido por todo lo que hacen por él. Esto es algo difícil de entender para un adolescente que, dadas las características de su edad, se siente el centro del mundo. Tal vez, el día en que él mismo afronte la realidad de un hijo con TDAH, pueda apreciar lo que sus padres hicieron por su salud.

El  modelo de comunicación que tienen algunos padres con sus hijos adolescentes no es necesariamente el correcto, es por eso que a veces se recomienda la ayuda de un terapeuta para corregir esta situación. Se sugiere definir inicialmente el problema que impide expresar con claridad qué es lo que se está sintiendo, generar luego alternativas de solución, evaluar esas alternativas, escoger la o las más prácticas y útiles, y ponerlas en práctica para alcanzar una comunicación fluida.Si hay temas que el adolescente prefiere tratar en privado como sexo, depresión o autoestima, las sesiones particulares le pueden aportar confianza para hablar con tranquilidad de aquello que lo inquieta.

__________
* Licenciada en psicología con experiencia como docente en instituciones educativas. Magister en neurociencias. Correo electrónico: elsavallarino@hotmail.com

 

Testimonio
De una joven de 26 años

¿Ustedes quieren que les cuente mi experiencia con TDAH? ¡Si les contara! Difícil resumir el amplio anecdotario.Mi mamá me cuenta que desde la barriga yo era un trompo, no dejaba de moverme y nací hiperactiva. Ella me dice ahora “pensábamos que tú eras movida como todos los niños, solo que con más revoluciones y mas bien nos preocupaba tu hermana que era muy tranquila”. “Eras un trompo y nosotros te  dejábamos suelta en plaza para que corrieras y te cansaras un poco”.El diagnóstico se dio por cosas del destino, estando en el nido le dijeron a mi mamá que debían llevarme al doctor pues creían que yo era sorda —la pobre profe se mataba llamándome por mi nombre y yo ni me inmutaba, estaba en mi mundo. Luego de descartar sordera mis papás, preocupados, siguieron indagando e indagando con doctores hasta que finalmente les dieron el diagnóstico: TDAH e iniciaron la medicación con Ritalin. La medicación fue interrumpida porque escucharon que tomar la pastilla podía generar dependencia y me veían muy tranquila y no era la misma…Definitivamente la etapa del cole fue la más difícil, allí batí el record a la expulsión más rápida. Mientras mis papás recibían la noticia de que había sido aceptada en un colegio, yo tratando de alcanzar algo metí mi cabeza entre los barrotes de una reja y estallé en llantos al verme atrapada…, como no podían sacarme de allí, mi papá sacó la gata del carro y arqueó los barrotes y listo… y ya estaba fuera del colegio.Luego ingresé a otro colegio y no funcionó, los salones de 40 alumnos, las tareas kilométricas, la disciplina estricta, entre otros, hicieron que mis padres se convencieran de que necesitaba un cole en el que me dedicaran más atención. Este último colegio felizmente fue el adecuado para mí, nunca olvidaré lo increíblemente desmotivada que salí del colegio anterior por los pocos logros y las innumerables llamadas de atención y lo increíble que fue para mí recibir al poco tiempo de haber ingresado a este nuevo cole un DIPLOMA DE FELICITACIONES!!! era inédito! estaba feliz!, claro, la diploma era a “la mejor trepadora de arboles” pero eso para mí y mis papás era lo máximo; habían logrado motivarme con algo que me gustaba, ir a clases tomó otro sentido a partir de ese momento.Igualmente me resultaba muy difícil estudiar, recuerdo que mi mamá al principio pretendió enseñarme y era difícil. El caso de todos los días era estar las dos sentadas con la lección y a los dos minutos yo me paraba, saltaba, le hacía una pregunta, y  finalmente pasaban las horas y yo no avanzaba; ella se desesperaba —comprensiblemente— y me reñía, luego se molestaba, finalmente me daba un grito y yo rompía en llanto y acto seguido ella también… y un caos total.A partir de ese momento ella sabiamente dijo “zapatero a su zapato, yo soy la mamá y no el profesor”, así que  empezó a llevarme a terapias de lenguaje, coordinación y miles de tutores como mi tía con el Inglés, mi otra tía con las planas, profes de mate y de todo, etc. Todo esto resultó muy agotador y claro desmotivador, pues paraba entre terapias y tutorías y era notorio para mí que para lograr algo yo tenía que hacer más esfuerzo que la mayoría de mis compañeros y quedaba abierta la duda sobre mis capacidades, generando mucha inseguridad, ansiedad, baja autoestima, etc.

Terminar el cole fue todo un logro, mío y de mis padres, de mi hermana, tías, profes, etc. Ya para entonces no era tan hiperactiva y pensamos que yo ya no tenía TDAH, pero la universidad significó otro reto que asumí con muchos temores y esfuerzo, me organicé para que mis amigas me pasaran los resúmenes de las asignaturas que no me gustaban y me explicaran. En aquello que sí me gustaba me volví experta para poder aportar al grupo a cambio de los resúmenes. Mi graduación en la universidad fue todo un logro, yo estallaba en llantos entre la alegría de lograr lo que pensaba no podía lograr y de al fin terminar, recuerdo haber jurado no estudiar más en mi vida, por el esfuerzo y estrés que me había significado.

El mundo laboral me chocó bastante pues me tope con tareas que demandaban atención y frecuentemente metía la pata, adicionalmente me tocaron un par de jefes con poca tolerancia y esto afectó muchísimo mi autoestima e inseguridades ante el futuro. Con mi pareja tampoco me iba bien, me tornaba un poco impulsiva, era insegura y la relación se deterioró y terminó.

Todo esto se fue acumulando con la carga de los años anteriores y terminó en una depresión bastante fuerte que puso de cabeza mi casa y me hizo tocar fondo. Realmente la depre empezó desde que salí del cole a enfrentar el mundo, pero no me di cuenta o no quería darme cuenta y la sobrellevaba sola.

Realmente la depresión llegó a su punto máximo y me hizo perder un poco los papeles y doy gracias de haber tenido una familia excepcional que invirtió en un tratamiento para levantarme y me dio innumerables muestras de cariño y valores. Esta gran depresión hizo que dejara el trabajo y a mi nueva pareja, entre otros.

La terapia para la depresión y ansiedad funcionó pero no del todo, pues seguía siendo impulsiva, algo negativa para enfrentar las cosas, estresada (aún sin razón alguna) y sentía que los ansiolíticos me quitaban la ansiedad pero no la causa de la misma: la distracción, falta de buen sueño, irritabilidad, etc, etc.

Gracias a unas amigas detecté que no había superado el TDAH como así lo creía e indagué en el tema, fui a consulta con un reconocido neurólogo y después de leer un interesante libro sobre TDAH inicié tratamiento con Ritalin. El libro de por sí me abrió los ojos y me removió el hecho de pensar que todo esto quizá me lo pude haber ahorrado tomando una pastilla!!!

Ahora estoy mucho más tranquila, motivada porque siento que me va mejor en el trabajo y feliz de conocer todo esto y asumirlo y trabajar en ello para recuperar el tiempo; estoy ya inscrita en un diplomado y asumiendo la vida sin negatividad y más fuerte que nunca.

Ahora mi mamá me siguió los pasos y también está tomando su Ritalin y estamos muy contentas con ello.

Yo nunca dejaré de agradecer a mis padres por darme la máxima dedicación y la mejor educación, principios y valores y terapias que hicieron que finalmente me desarrollara y lograra ser hoy quien soy.

Yo estoy segura, que de no ser por los principios y valores y apoyo que me dieron yo no hubiera terminado el colegio, y probablemente estaría en drogadicción o alcoholismo, sobre todo por los difíciles retos que tuve desde pequeña y el nivel de ansiedad que generaba.

¡Espero esto les pueda servir a muchos!

 

Noticias y enlaces

45° Curso-taller de coaching para el TDAH
El martes 7 de septiembre se iniciará el cuadragésimo quinto Curso-taller de Coaching para el TDAH, dirigido a padres y profesionales, que será dictado por la coach Beatriz Duda, presidenta del APDA y tendrá una duración de 8 semanas. Enlace al temario. Los interesados llamar al 980-090-855.


Conferencia “Validez del coaching en el proceso educativo” y mesa redonda “Mirada interdisciplinaria al TDAH”
El 12 de junio del 2010 Ose Schwab, coach norteamericana invitada por el APDA, compartió con un numeroso público sus estudios sobre el coaching educativo. Luego hubo una mesa redonda con la participación de la psicóloga Virginia Bákula, la profesora Erika Salas, el Dr. Carlos Núñez, el Dr. Armando Filomeno y la coach Ose Schwab. Enlace a fotos del evento.

 

Nuevo libro del Dr. Armando Filomeno
La Universidad Peruana Cayetano Heredia acaba de publicar el libro Del baúl de los recuerdos: reminiscencias y anécdotas, que saldrá a la venta en los próximos días. Enlace a la carátula e información sobre los puntos de venta. Fragmento de la introducción: “[…] No se trata de memorias, como suelen entenderse, sino fundamentalmente de historias breves —interesantes, graciosas, curiosas o lamentables— sobre hechos que me ocurrieron, de los que fui testigo o de los que me enteré por fuente confiable, y que pueden ser de interés para el lector […]”.


Estudio en niños con TDAH de 8 a 12 años
Álvaro Gastelumendi, estudiante del último año de psicología de la PUCP, está trabajando en su tesis sobre el autoconcepto en el TDAH, para lo cual necesita aplicar una breve prueba psicologica a un grupo de niños. Los padres que deseen colaborar pueden comunicarse con Álvaro al e-mail argastel@hotmail.com y al teléfono 994-950-407.


Libro del APDA sobre coaching para el TDAH en los colegios
El 20 de mayo fue presentado el libro Llévame a aprender. Manual de coaching para el TDAH en la escuela primaria, cuyas autoras son Beatriz Duda, Rosalba Carbajal, Carla Sandoval y Manuela Tapia. Tuvo lugar en el Colegio Santa Úrsula, con la participación del prologuista del libro, el distinguido educador Dr. León Trahtemberg. Enlace a la carátula e información sobre los puntos de venta.

 

El APDA en Atlanta
Beatriz Duda y Maya Echegaray, presidenta y vicepresidenta del APDA, dictarán la conferencia: “Coaching as an Educational Tool for Parents” en la reunión anual del CHADD en Atlanta, el 12 de noviembre próximo. Asimismo en el FORO Iberoamericano se presentará el tema: “The Impact of AD/HD in the Family: the Role of Parents as part of a Comprehensive Treatment”.


Congreso Regional de Neuropsiquiatría en Lima

Se efectuó el 18 y 19 de junio en el auditorio Pedro Weiss del Colegio Médico del Perú y contó con la participación de varios invitados extranjeros y de profesionales peruanos. El congreso fue una actividad de la International Neuropsychiatric Association (INA). En la mañana del sábado 19 de junio se trató sobre el TDAH, con la participación del neurólogo asesor del APDA.

 

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