Monthly Archives - octubre 2013

Simona despiste suelta en el mundo

Simona

Autora: Carolina Robledo Castro
Precio de venta: S/. 30.00
Lugares de venta:
Librería El Virrey (Bolognesi 510, Miraflores; Tel. 444-4141)
Librería Sur (Av. José Pardo y Aliaga 683, San Isidro; Tel. 422-5307)
Botica Miraflores (Scipion Llona 180, Miraflores; Tel. 422-3108)

 

 

 

 

Boletín electrónico nº 29

Asociación Peruana de Déficit de Atención
7 de octubre del 2013

El DSM – 5 y algunos trastornos del neurodesarrollo… ¿Crónica de una conmoción anunciada? Dr. Armando Filomeno
¿Cómo se hace el diagnóstico del síndrome de Asperger? Psicólogo Ernesto Reaño
Coaching vocacional: experiencias en el aula. Coaches María Esther Espejo y Sheila Moody
Noticias y enlaces: Libro de Carolina Robledo, Conferencia Anual Internacional del CHADD en Washington D.C., Consenso Latinoamericano de TDAH en Colonia (Uruguay), Curso de especialización en coaching de TDAH, Conferencia en Chiclayo.
Reproducción de una historia del libro Simona despiste suelta en el mundo


Estimados amigos:
Espero que disfruten de este boletín y que lo envíen a quienes ustedes consideren que les pueda interesar.
No dejen de ver ¿Otra vez tarde?, reproducción de una de las historias del libro Simona, al final de este boletín.
¡Buena lectura!
Beatriz Duda
Presidenta del APDA

EL DSM – 5 Y ALGUNOS TRASTORNOS DEL NEURODESARROLLO… ¿CRÓNICA DE UNA CONMOCIÓN ANUNCIADA?
Dr. Armando Filomeno

Desde hacía varios años se esperaba la publicación de la quinta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de la American Psychiatric Association (DSM – 5), que finalmente fue lanzada en mayo del 2013. Se comentan aquí brevemente los cambios más importantes en el diagnóstico de los trastornos del espectro autista, del TDAH y de los trastornos de tics (con relación al DSM – IV, publicado en 1994).

En el campo de los trastornos del espectro autista es donde se han producido los mayores cambios; la denominación trastornos generalizados del desarrollo del DSM – IV ha sido reemplazada por trastorno del espectro autista (en singular). Se ha producido un “terremoto” al eliminarse en el DSM – 5 la categoría diagnóstica de trastorno de Asperger (más conocido como síndrome de Asperger) (1)que ha alcanzado una gran aceptación en el diagnóstico clínico, en la comunicación con los pacientes y familiares, y en diversas áreas de la cultura de nuestra época. Independientemente del aspecto administrativo y estadístico, va a depender de los clínicos, de los pacientes y sus familias, y del público en general, que se siga usando o no la denominación de síndrome de Asperger.

Los criterios diagnósticos actuales del trastorno del espectro autista (2) se dividen en: déficits en la comunicación social recíproca y en la interacción social, y en patrones repetitivos y restrictivos de conductas, intereses o actividades. Los déficits son: 1. En la reciprocidad socio-emocional. 2. En las conductas de comunicación no verbal usadas en la interacción social. 3. En desarrollar, mantener y comprender las relaciones sociales. Los patrones repetitivos y restrictivos son: 1. Movimientos, habla o uso de objetos, repetitivos o estereotipados. 2. Insistencia en que todo se mantenga igual, adherencia inflexible a rutinas o patrones ritualistas de conductas verbales o no verbales. 3. Intereses fijos, altamente restrictivos, anormales en intensidad o foco. 4. Hiper o hipo reactividad a estímulos sensoriales o interés inusual en aspectos sensoriales del entorno.

Para hacer el diagnóstico de trastorno del espectro autista, los déficits en la comunicación social recíproca y en la interacción social deben haber ocurrido en el pasado o deben estar presentes en la actualidad. En el caso de los patrones repetitivos y restrictivos de conductas, intereses o actividades, es necesario que por lo menos 2 de ellos estén presentes en la actualidad o que hayan ocurrido en el pasado. En el DSM – 5 hay una mejor explicación de los criterios diagnósticos que en el DSM – IV, especialmente con el uso de ejemplos. De acuerdo a estos déficits y patrones repetitivos y restrictivos, el trastorno del espectro autista ha sido dividido en tres niveles de severidad. El nivel 1, que requiere apoyo. El nivel 2, que requiere apoyo sustancial. El nivel 3, que requiere apoyo muy sustancial. Los diagnósticos síndrome de Asperger y autismo de alto funcionamiento (ausentes en el DSM – 5) corresponden al nivel 1, que es el más leve.

El DSM – 5 incluye entre los trastornos de la comunicación el trastorno de la comunicación social (o trastorno pragmático de la comunicación) (3). Este diagnóstico debe considerarse si no existen (en la actualidad o en la historia del desarrollo) patrones repetitivos o restrictivos de conductas, intereses o actividades, y solo hay déficits marcados en la comunicación social.

Con respecto al trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), se mencionó hasta hace relativamente poco tiempo la posible incorporación de una variante conocida como tempo cognitivo lento—o su inclusión como diagnóstico independiente— que finalmente no ocurrió. La ampliación de la fecha de inicio de los síntomas (que solía ser de 7 años) sí se produjo, siendo ahora de 12 años. Los criterios diagnósticos de desatención o de hiperactividad – impulsividad no han variado significativamente, aunque hay que hacer notar que hay una mejor explicación de ellos (con ejemplos). Algo nuevo es que para adolescentes mayores de 17 años y para adultos, basta con tener 5 de los criterios en cualquiera de las dos áreas (en vez de 6).

Se introduce la categoría de TDAH en remisión parcial, cuando habiéndose cumplido con los criterios diagnósticos completos en algún momento, en los últimos seis meses ya no han estado todos presentes pero continúan interfiriendo con el funcionamiento académico, social u ocupacional. También se especifican grados del TDAH, clasificándose como leve, moderado o severo, de acuerdo a la cantidad de síntomas presentes (por encima de los requeridos para el diagnóstico) y a la interferencia que producen en el funcionamiento (4).

Con respecto a los trastornos de tics, no hay cambios significativos; se trata de mínimas variaciones en la nomenclatura. El trastorno de Tourette (5) mantiene su nombre y sus criterios diagnósticos. Lo que solía llamarse trastorno de tics motores o vocales crónicos, se llama ahora trastorno de tics motores o vocales persistentes (crónicos). El trastorno de tics transitorios se llama ahora trastorno provisional de tics.

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El Dr. Armando Filomeno es neurólogo asesor fundador del APDA.
armandofilomeno@yahoo.com
(1) Ver El paciente con TDAH y síndrome de Asperger en el boletín electrónico n° 28, y en la página web del APDA: http://deficitdeatencionperu.com/el-paciente-con-tdah-y-sindrome-de-asperger.html
(2) Que incluye, fundamentalmente, el autismo infantil o de Kanner y el autismo de alto funcionamiento, además del síndrome de Asperger.
(3) Social (pragmatic) communication disorder.
(4) El profesional experto debe conversar sobre el tratamiento con los padres del paciente o con el paciente adulto y decidir qué es lo más conveniente; si se opta por no dar medicación, debe haber un cuidadoso seguimiento. Llegar a la conclusión apresurada de que “como se trata de un problema leve no necesita tratamiento”, puede convertir el diagnóstico de TDAH leve en un “engaña muchachos”.
(5) El trastorno de Tourette —que ya se llamaba así en el DSM – IV—, sigue siendo más conocido como síndrome de Tourette.

 

¿CÓMO SE HACE EL DIAGNÓSTICO DEL SÍNDROME DE ASPERGER?
Psicólogo Ernesto Reaño

Normalmente, el Síndrome de Asperger es, dentro de las Condiciones del Espectro Autista, la más simple de diagnosticar dado que no hay retraso en el desarrollo del lenguaje (hacia los 3 años y medio el niño ya posee una estructura que le permite armar frases). Las primeras señales suelen ser similares a las de otras Condiciones del Espectro Autista pero menores en intensidad. Después de los 9 meses notamos en el transcurso del desarrollo:
–       El niño no responde a su nombre.
–       No hay una escena de atención conjunta (mirar hacia donde el adulto está mirando).
–       Hipersensibilidades (auditivas, táctiles, olfativas, visuales).
–       El niño no señala el objeto que quiere sino que lleva al adulto de la mano hacia donde este se encuentre.

El diagnóstico de Síndrome de Asperger (de Condiciones del Espectro Autista) sigue un protocolo clínico más o menos estándar. Lamentablemente, en la práctica, nos enfrentamos a dos problemas:

1. Cuando se solicitan pruebas neurológicas (resonancias, tomografías, etc.) que tienen el inconveniente de ser muy costosas y no decirnos nada o casi nada que aporte al diagnóstico. Asimismo con las pruebas genéticas.

2. Un número elevado de baterías estandarizadas para evaluar a la persona de quien se presume tiene alguna condición del espectro autista (he escuchado de hasta 10 sesiones de evaluación).

Precisemos:
Sobre las pruebas neurológicas y genéticas: no es que dudemos de que el Asperger es una condición del neurodesarrollo que contiene un fuerte componente genético. Lo que ocurre es que aún no tenemos mapeados todos los genes del autismo (y la interacción entre ellos) que justificaría una prueba de este tipo. Como conclusión, en este tipo de pruebas no se arrojará ningún resultado (que tenga que ver con el Autismo). De igual manera en las pruebas neurológicas: salvo el electroencefalograma para descartar la comorbilidad de epilepsia (suele ser la condición porcentualmente más frecuente asociada con las Condiciones del Espectro Autista), las demás pruebas son costosas y no se ha determinado, aún, qué áreas cerebrales son las que marcarían una diferencia al del cerebro neurotípico para poder efectuar un diagnóstico (esto dicho sin negar que el cerebro de la persona con autismo sea diferente, la cuestión es que todavía no tenemos un patrón común de áreas diferenciadas que nos permitiría dirimir un diagnóstico). Isabelle Rapin (http://www.einstein.yu.edu/faculty/2722/isabelle-rapin/) mencionaba que sólo enviaba a hacer evaluaciones neurológicas de alto coste cuando la familia no era la que iba a pagarlas.

Sobre las baterías estandarizadas para el diagnóstico de Autismo, es bueno conocer la opinión de Simon Baron-Cohen: “Cada vez se recurre más a métodos estandarizados, como el ADI (Autism Diagnostic Interview o Entrevista clínica para el diagnóstico del autismo) y/o el ADOS (Autism Diagnostic Observational Schedule o Escala de observación diagnóstica del autismo). Se trata de métodos de diagnóstico desarrollados por Michael Rutter en Londres y Cathy Lord en Michigan, y se les suele considerar “la regla de oro del diagnóstico”. Los clínicos deben estudiarlos en un programa de entrenamiento que dura aproximadamente una semana.

Hay que estandarizar los métodos diagnósticos para evitar que el diagnóstico dependa exclusivamente del “juicio clínico”, de la opinión del especialista. Sin embargo, investigaciones muy recientes demuestran que, después de todo, estos métodos estandarizados tampoco son la panacea, puesto que sólo resultan eficaces combinados con la opinión clínica del que diagnostica. Es decir, se ha comprobado que, en ningún caso, pueden suplir la opinión subjetiva del especialista, sobre todo cuando se trata de algunas formas de síndrome de Asperger. Simon Baron Cohen. Autism and Asperger Syndrome:The facts.

Aparte, los tests de inteligencia tradicionales no están diseñados para la población con autismo (donde prima un pensamiento visual la más de las veces) y los resultados que se obtienen van a estar por debajo del verdadero potencial de inteligencia de la persona (http://psychcentral.com/news/2011/10/03/iq-testing-underestimates-asperger-autism-intelligence/29999.html).

Entonces, ¿de qué modo  se diagnostica el Autismo?
Basándonos en el juicio clínico del experto (como se menciona en la cita líneas arriba) el cual se basa en:
–       Dificultades de la persona en las áreas de la llamada “Tríada de Wing”: Comunicación, Relaciones sociales e Intereses restringidos.
–       Tareas en Teoría de la mente, es decir, qué tan capaz es la persona de comprender intencionalmente la conducta de los demás, qué tanto puede comprender las intenciones del otro, el lado “cognitivo” de la empatía.
–       ¿Presenta la persona dificultades sensoriales?
–       ¿Presenta la persona un tipo de procesamiento de la información que tiende más a la sistematización que a la empatía?

Para esto necesitamos una historia clínica con los padres y las sesiones justas y necesarias con el niño antes de emitir nuestro informe. En un estudio realizado en España, Mercedes Belinchón, Juana Ma Hernández y María Sotillo (Personas con Síndrome de Asperger. Funcionamiento, detección y necesidades) se encuentra que los pediatras, los llamados a determinar los diagnósticos precoces, no son precisamente quienes dan las señales de alerta. Interesante, por ello, este informe de la universidad de Vanderbilt sobre el entrenamiento a pediatras en detección de señales precoces de condiciones del espectro autista (http://www.medicalnewstoday.com/releases/263299.php).

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Ernesto Reaño es psicólogo clínico, lingüista, director de EITA.
ernestoreano@eita.pe
www.eita.pe

 

COACHING VOCACIONAL: EXPERIENCIAS EN EL AULA
Coaches María Esther Espejo y Sheila Moody

Hablar de coaching es hablar de voluntad, acción, autoconocimiento y crecimiento; apoyar a las personas a encontrar otras posibilidades de accionar, y acompañarlas hacia la búsqueda de sus aspiraciones y metas, nos permite crecer como personas.

Desde hace ya varios años, en el APDA nos abocamos a acompañar a diferentes personas en su proceso de comprender mejor el TDAH; de allí se desprende nuestra incursión en el ámbito educativo: educar desde el coaching.

Y es que la educación del siglo XXI nos obliga a los educadores a asumir enormes retos. Las generaciones actuales necesitan más que una simple enseñanza, buscan un continuo aprender con maestros que llenen sus espacios con experiencias, impregnadas de creatividad y desafíos. Una educación con sentido.

Los estudiantes se plantean diferentes sueños y metas, pero a lo largo del camino muchos de ellos no encuentran posibilidades de alcanzarlos, provocándose en ellos de esta manera temores internos que desencadenan frustraciones y ansiedades, que los lleva en algunos casos a elecciones equivocadas y pérdida del interés en el camino. Nos preguntamos: ¿Qué es lo que está pasando? ¿Qué  es lo que realmente necesitan nuestros jóvenes? ¿De qué manera podemos ayudarlos a que encuentren la motivación interna que los llevará a lograr el futuro deseado?

Como coaches consideramos primordial la experiencia educativa, nuestra propuesta es trabajar con los directivos, maestros, estudiantes y padres de familia, desde una comunicación asertiva basada en la empatía. Brindar espacios para que los estudiantes logren hacerse conscientes de sus fortalezas y aspectos a mejorar, y acompañarlos en el conocimiento de las diferentes realidades generándoles oportunidades de crecimiento.

Con estas ideas es que se plasma en el APDA el Proyecto piloto de coaching educativo, dirigido a estudiantes de cuarto de secundaria que comienzan a pensar en su vocación: qué SER y qué HACER.

La experiencia de llevar a cabo durante dos años consecutivos este programa de coaching en una escuela en Lima, nos ha permitido conocer más de cerca a los estudiantes y proporcionarles un espacio donde ellos puedan compartir sus inquietudes, partiendo de su autoconocimiento y encontrando respuestas a muchas interrogantes.

Se trata de: escuchar antes que enjuiciar, conversar antes que imponer, creer en ellos para que de esta manera puedan desenvolverse en su vida futura en un espacio que les genere realmente  motivación y los ayude a descubrir sus propios talentos.

A los jóvenes realmente se les hace muy complicado elegir la carrera a seguir, se enfrentan a la tradición familiar o a la influencia de los padres sobre la elección de la carrera sus hijos, y a la presión de su grupo; en su afán de agradar a los otros o evitarse problemas, dejan de pensar en  lo que realmente los hace sentirse bien. Olvidan que la decisión que tomen, marcará su vida y será lo que determine que enfrentarse a la vida laboral cada mañana sea una aventura o una tortura.

Desde el coaching vocacional buscamos que estos jóvenes se conozcan mejor a sí mismos y puedan escoger, con seguridad y libertad, la carrera que los ayudará a sentirse felices y lograr el éxito profesional y personal en sus vidas. Para esto necesitan descubrir sus cualidades y habilidades y así poder liberar su potencial e incrementar al máximo su desempeño. El objetivo es que reflexionen sobre la responsabilidad que tienen sobre su vida, ya que la pasión y esfuerzo que pongan para el logro de sus objetivos determinarán el resultado que obtengan.

Para que este proceso de coaching sea efectivo, es necesario trabajar en equipo con los padres de familia, para que brinden a sus hijos un espacio de escucha y reflexión sobre sus intereses, y los acompañen en esta aventura de autoconocimiento, sin críticas ni manipulaciones que los lleven a una decisión equivocada.

Para los padres, el aceptar las diferencias, el ser tolerantes con las decisiones de sus hijos, el entender que sus hijos no son una réplica exacta de ellos y que tampoco piensan ni sienten lo mismo que ellos, es una oportunidad de crecimiento personal y de acompañamiento eficaz a sus hijos en esta importante etapa de sus vidas.  Por lo tanto, deben entender que sus hijos no están para realizar los sueños que ellos dejaron truncos en algún momento —tal vez porque no contaron con el apoyo necesario para poder decidir correctamente. A través del coaching vocacional los jóvenes tienen la oportunidad de descubrir lo que realmente quieren ser y nos dan la oportunidad—a padres de familia, profesores y coach— de ser parte de ese logro tan importante en sus vidas. ¡No perdamos esta oportunidad!

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María Esther Espejo (mariesther_3@hotmail.com) y Sheila Moody (smoodyv@gmail.com) son coaches de TDAH y forman parte del equipo del APDA.

 

NOTICIAS Y ENLACES

Próxima publicación del libro ilustrado Simona despiste suelta en el mundo
En los próximos días el APDA editará el primer libro de la psicóloga Carolina Robledo Castro, de Pereira, Colombia. Se trata de 46 interesantes y verídicas historias ilustradas de Simona —quien tiene TDAH— en la niñez, en la adolescencia y en su paso por la universidad. Al final de este boletín se reproduce una página del libro. Pronto aparecerán la carátula, el índice y los puntos de venta en el siguiente enlace.

CHADD 2013 Annual International Conference, Washington D.C.
Del 7 al 9 de noviembre se efectuará la vigésima quinta Conferencia Anual Internacional del CHADD (Children and Adults with Attention Deficit Hyperactivity Disorder), a la que asistirán la presidenta y el neurólogo asesor del APDA. Beatriz Duda será expositora en el tema ADHD Parent Support Organizations: An International Cross Culture Experience, junto con profesionales de Puerto Rico, el Reino Unido, México y España.

Consenso Latinoamericano de TDAH en Colonia del Sacramento, Uruguay
Del 27 al 30 de noviembre se efectuará el V Consenso de la Liga Latinoamericana de TDAH. El neurólogo asesor del APDA presentará su libro El niño con déficit de atención o hiperactividad: cómo pasar del fracaso al éxito.

Próximo curso de especialización en Coaching de TDAH
El miércoles 23 de octubre se iniciará un nuevo curso de especialización en coaching para el TDAH, que tendrá un año de duración. Para mayor información comunicarse con apda@deficitdeaencionperu.com

Curso de TDAH en Chiclayo
Los días 8 y 9 de junio del 2013 se realizó en Chiclayo el primer Curso-taller de TDAH.

Continúa a la venta el libro Del Archivo de la Memoria
El segundo volumen de Reminiscencias y Anécdotas del Dr. Armando Filomeno, publicado por la Universidad  Peruana Cayetano Heredia en el año 2012, continúa a la venta. Enlace a la carátula, al índice y a los puntos de venta: http://deficitdeatencionperu.com/del-archivo-de-la-memoria-reminiscencias-y-anecdotas-ii.html Un tercer volumen de Reminiscencias y Anécdotas será publicado en el año 2014.


Una de las historias del libro Simona despiste suelta en el mundo

Otra vez